Hace un par de días, el vocero de los diputados de Morena, Arturo Ávila, provocó burlas e hilaridad en medios y redes sociales tras declarar que Andrés Manuel López Obrador debió ganar el Nobel de la Paz.
En una entrevista en el programa en redes sociales de la periodista Adela Micha, provocó las carcajadas de todos en el estudio cuando dijo que si se consideran los criterios con los que se premió a María Corina Machado, entonces le debieron dar el premio a AMLO.
“Creo que se equivocó el comité noruego. La lucha de María Corina, por lo que le otorgaron el Premio Nobel de la Paz, entonces debieron haberle entregado el premio a Andrés Manuel López Obrador”.
Adela Micha no pudo contener la risa y en el estudio se escucharon las carcajadas.
“¡Todos se rieron aquí!”, dijo sin ambages.
Ante las críticas en redes, Ávila sostuvo su dicho. Dijo que de acuerdo a las “ponderaciones” del comité noruego, en el sentido de que Machado encabeza una lucha por la democracia, entonces también AMLO debió ganar.
Es evidente que tal declaración no es más que un afán de Ávila de arrastrarse ante la 4T. Por cierto, no ha sido el único. A lo largo de los años han sido diversas las “propuestas” para premiar a AMLO con un Nobel. Se le ha propuesto, incluso, para el de Economía, por su “economía moral”.
Pero, aún en el remoto caso de que su “lucha” democrática de cuando era opositor merezca algún reconocimiento, sus acciones de gobierno como presidente anulan todo mérito. De hecho, lo que AMLO merece es una investigación por actos de negligencia criminal y corrupción.
Recordemos doce razones por las que AMLO no merece el Nobel de la Paz. O algún otro premio.
1. La política de abrazos, no balazos que desató una violencia sin precedentes y entregó al país en manos del narcotráfico. Los carteles crecieron como nunca, el fenómeno de la narcopolítica se expandió. Los asesinatos de candidatos y políticos crecieron y amplias regiones del país están en poder del crimen organizado. AMLO defendió “los derechos” de los criminales, al tiempo que agredía todos los días a todo aquel que lo contrariara.
2. Los 200 mil homicidios dolosos durante su sexenio, producto de la complicidad de la clase política con el crimen organizado y la negligencia en el combate a la delincuencia.
3. Los 800 mil muertos durante la pandemia, gracias a una gestión criminalmente negligente que privilegió los negocios sucios a costa del erario de salud, las decisiones políticas en lugar de científicas y el sostener en el cargo a un inepto como Hugo López Gatell.
4. El inhumano desabasto de medicamentos, producto del supuesto combate a la corrupción de las farmacéuticas y que ha llevado al peor desabasto de la historia, con lo que millones de personas han tenido que llevar sus enfermedades con gastos extra al tiempo que siguen pagando sus cuotas de la seguridad social.
5. El desmantelamiento del sistema de salud. Mientras AMLO decía que teníamos el mejor sistema y anunciaba falsas mejoras y nuevos institutos como el INSABI, en los hechos más de 50 millones de mexicanos se quedaron sin acceso a la atención médica pública.
6. El peor índice de niños vacunados de la historia. Por falta de presupuesto y una agenda para la infancia, millones de niños se quedaron sin su esquema completo de vacunación. El sarampión regresó.
7. Insultos todos los días. La lista de ofensas de la que es capaz AMLO es interminable, kilométrica. Su afán de venganza y capacidad de odio también. Eso es lo contrario de la paz, sin lugar a dudas.
8. La destrucción de las instituciones, del equilibrio de poderes y de las elecciones libres. Eso es contrario a la democracia y con ello, contrario a lo que ha hecho María Corina Machado, que ha luchado por regresar la democracia a Venezuela.
9. La elección de Estado que operó para sentar a Sheinbaum en la silla presidencial, usando miles de millones de pesos que se le quitaron a la salud, a la educación, a los caminos y al combate al crimen organizado.
10. La Nueva Escuela Mexicana, un sistema educativo adoctrinador que propone una visión muy alejada de la cultura universal y la solidez de la ciencia que necesita el país.
11. Los saqueos monumentales de Segalmex, por 25 mil millones de pesos, de decenas de fideicomisos para el arte, la ciencia y la cultura y el peor: el boquete de 600 mil millones de pesos producto del huachicol fiscal.
12. Su apoyo a las sanguinarias dictaduras de Venezuela, Nicaragua y Cuba. En el caso de Cuba, con miles de millones de pesos que pertenecen a los mexicanos.
Estas son solo doce razones por las cuales AMLO por supuesto que no se merece el Nobel de la Paz, y quien lo diga,es porque es un vendido al régimen autoritario que nos gobierna.
¿Verdad, Arturo Ávila?

