Hágase la transparencia, pero en los otros partidos. Es lo que demuestran los dos siguientes casos de Morena, partido que a dos años de recibir el registro del INE ya tiene 40 por ciento de la votación en la CDMX:
1.- Su dirigente en la capital, Martí Batres, toma dinero de las prerrogativas del partido (que salen de nuestros impuestos) para pagar un promedio mensual de un millón 188 mil 569 pesos a tres personas por “prestación de servicios”.
No explica en la documentación oficial qué hacen las personas beneficiadas: Lyssette Jiménez, Alicia Carrión y Ricardo Díaz, aunque son siete millones 131 mil 414 pesos, en seis meses, de un dinero público que recibe el partido.
Está bien que se gaste: para eso son las prerrogativas. Lo censurable es que Batres no especifique en qué lo gasta, cuando son recursos que no son suyos, según revelan los seguimientos que se encuentran en el portal de Infomex.
Sobre todo si se lee que Batres pagó a Jiménez Medina, sólo un mes antes de las elecciones del 5 de junio pasado, un millón 231 mil 134.89 pesos. Y, lo más llamativo: Jiménez Medina trabaja en Cydsa, una empresa que se encarga de productos y especialidades… químicas.
Sin embargo, la opacidad de Batres no sorprende, pues debutó en el poder (era líder del PRD en la ALDF) en 1998-99 distribuyendo 130 mil litros de leche marca Betty, contaminada con heces fecales, en las delegaciones Coyoacán, Benito Juárez, Gustavo A. Madero, Iztacalco y Cuajimalpa.
2.- Francisco Chíguil es asesor de bancada de Morena en la ALDF, pese a que en 2008 tuvo que abandonar la jefatura delegacional en la Gustavo A. Madero porque 12 personas, nueve de ellas menores de edad, murieron en un operativo policiaco mal planeado en la discoteca New’s Divine.
Según un documento de transparencia de marzo de 2016, Chíguil asesora, entre otros, a su esposa Beatriz Rojas, vicecoordinadora de la bancada y quien también es asesorada por su sobrina Stefani Cortés Rojas. En total, la bancada de Morena tiene ¡195! asesores.
Está bien que Chíguil tenga trabajo, pues de algo debe vivir un ciudadano. Además de que la PGJDF decidió no ejercitar acción penal contra él por lo ocurrido aquel 20 de junio de 2008 en el New’s Divine, “una vez agotadas las diligencias y los medios de prueba correspondientes”.
Sin embargo, el devengar un salario del erario por trabajar para su esposa, echa al suelo no sólo el discurso de Morena en contra del nepotismo y del influyentismo, sino también los estatutos del partido, que prohíben ambas prácticas.
Porque para Morena todo es para que se haga, pero…
En los bueyes de mi compadre.
Canela Fina toma un receso de 10 días. Gracias.
Este artículo fue publicado en La Razón el 19 de julio de 2016, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.
