El falso periodismo de Anabel Hernández

Hoy se reedita el viejo dilema del periodismo consistente en sí otorgarle o no credibilidad a los dichos de un criminal que acusa a un personaje político. Durante mi carrera me he enlistado entre quienes no otorgan esa credibilidad, más aún cuando sus declaraciones carecen de pruebas (por eso durante más de 20 años he disentido de Anabel Hernández quien, en el nombre de un periodismo con el que yo no me identifico -es más, a mí no me parece periodismo-, ha acusado a Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto de estar coludidos con el narcotráfico, y ahora lo hace también sin pruebas, contra López Obrador. No soy de los que creen que en las disputas políticas todo se vale pero además creo que el auténtico valor en el periodismo está en el profesional que considera todas las fuentes posibles y las contrasta para develar los hechos. Por eso no voy a escupir sobre mi trayectoria y ahora decir que, como el asunto involucra al representante más destacado del populismo autoritario em México -lo que hoy difunde ProPublica no demuestra nada- entonces sí hay elementos para poder acusarlo. Eso sería una falta de ética inadmisible para mí o una pirueta propia de actores políticos que hacen cualquier desfiguro con tal de abrirse paso.

Reitero: No hay pruebas para decir que Felipe Calderón sostiene una alianza con el narcotráfico como no hay pruebas de que Andrés Manuel López Obrador tenga una alianza con los mismos grupos. Anabel Hernández se equivoca al sostener lo contrario sobre todo porque sus fuentes son de oídas, para mí desacreditadas y porque en realidad no ha hecho investigación en serio que revele nada.

Otro tema, en efecto, es que la desastrosa política del gobierno federal ha generado los niveles de violencia e impunidad más altos de los que tengamos memoria en la historia moderna. Ahí hay que hacer la crítica. Pero ineficacia no es sinónimo de colusión de intereses.

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