La Arquidiócesis Primada de México denunció un ataque armado a un grupo de voluntarios católicos que se dirigían a distribuir ayuda humanitaria a Oaxaca. Según un comunicado difundido el 27 de septiembre, señaló que en los hechos registrados el día anterior, algunos de los jóvenes fueron baleados y una mujer atacada sexualmente.
El boletín señala como fuente de esta información a la Fundación Papa Pro Felicitas A.C., responsable de recaudar la ayuda destinada a los damnificados. Sin embargo, no precisa el lugar exacto donde ocurrieron los hechos, ni los hospitales a donde se llevaron a los lesionados.
Eso sí, el texto es abundante en descripciones: A uno de los jóvenes “las balas le perforaron algunas arterias y comenzó a desangrarse”; y “lo golpearon de una manera tan brutal que por poco le ocasionaban la muerte”. También es prolífico en reclamos a los gobiernos federal y de los estados por no brindar seguridad.
Le faltaban muchas piezas al rompecabezas de esta historia, pese a lo cual fue replicada con todo e insuficiencias informativas, por medios como Reforma, La Jornada, Milenio, Animal Político e incluso algunos internacionales como The Huffington Post y RT. Ninguno de ellos hizo una labor de reporteo para corroborar lo sucedido.

La confusión generada por la Arquidiócesis atrapó a los medios que decidieron divulgar la historia sin verificarla y luego ya no supieron por dónde jalar el hilo. La denuncia del presunto ataque armado a un grupo de voluntarios, se convirtió en una guerra de comunicados de los gobiernos de Oaxaca y Veracruz, que negaron que tal suceso hubiera ocurrido en sus territorios: de ello dieron cuenta medios como Excélsior y Quadratin que, sin embargo, tampoco habían podido comprobar si el ataque ocurrió o no.
El noticiero radiofónico de Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, entrevistó el jueves al comisionado de la Policía Federal, Manelich Castilla, quien señaló que la corporación recibió un reporte de un asalto en la carretera Amozoc-Perote, en Puebla, a un grupo de personas a quienes se les quitó dinero en efectivo y celulares. Precisó que en los vehículos implicados no había víveres porque éstos ya habían sido entregados.
Este viernes, el diario La Razón publica en su primera plana que nunca hubo un ataque, ni violación y que tampoco se robaron víveres. En su nota central cita reportes de la Policía Federal y retoma gran parte de lo que el comisionado de la corporación dijo a Gómez Leyva.
En una nueva entrevista este viernes, el jefe policiaco agrega que las investigaciones apuntan a que el ataque al que se refirió la Arquidiócesis ocurrió en realidad el 24 de septiembre y que el grupo afectado no pertenece a ninguna organización religiosa.
Ante el giro que ha tomado el caso del presunto ataque armado a un grupo de voluntarios católicos, los medios que originalmente decidieron divulgar la primera versión sin cotejarla con nadie, es decir, han guardado un absoluto silencio. Pero eso sí, ya quedó en sus archivos su contribución a viralizar una historia de alto impacto, elevada carga política y social, así como las imágenes de una camioneta baleada.

