La mala noticia es el nivel alcanzado por la inflación en la primera quincena de agosto. La inflación anual llegó a 6.59%, sin duda elevada y sólo comparada con la de diciembre de 2008.
La buena noticia: los distintos análisis hablan de que ya tocó pico, que será la medición más alta en este año, y después iniciará su tendencia decreciente. O por lo menos eso espera buena parte del mercado y el propio Banco de México.
Pronostican Citibanamex y Bancomer descenso a… 6% anual
El Banco de México sabía que esto iba a pasar. Agustín Carstens, gobernador del instituto central, había dicho que aún se esperaba elevada la inflación de agosto, pero después vendría la baja. El mercado también lo espera: inflación en descenso. Citibanamex pronostica que la inflación baje a 6% para finalizar el año. Carlos Serrano, economista en jefe del BBVA Bancomer, prevé que baje a 6% para finales del año.
Sí se puede ser optimista. Por ejemplo, el tipo de cambio se ha comportado mejor, lo que nos trae un dólar más barato, importaciones menos costosas y, por lo tanto, menores presiones sobre los costos de la producción que utilice bienes intermedios importados o de productos importados. Además, el efecto de una sola vez, del gasolinazo ya se dio a principios de año. Y no se esperan más precios y tarifas públicos en aumento.
Problemas de inflación y salario mínimo
Sin embargo, la inflación de 6% anual o un poco más, sí origina problemas. En primer lugar está el tema del salario mínimo, cuyo incremento fue barrido por la inflación.
Eso sí: queda claro que el aumento del salario mínimo dee 2016 no fue el causante del alza de precios. Así que puede ser el momento de revisar el salario mínimo para ponerlo en la línea de bienestar del Coneval (de 80 a 92 pesos diarios).
Los contractuales: inflación más productividad
La inflación también estará presente en las negociaciones contractuales, la de los sindicatos, donde se suele negociar la inflación más productividad.
Los sindicatos deben ir hacia delante y buscar negociar la inflación futura, la de 2018, más productividad para ir ganando poder adquisitivo.
Y Carstens, la inflación más baja en 2016 y… la de 6%
Y el otro factor en el que la inflación también afecta es el político. Sí, hablamos del factor de Agustín Carstens, el banquero central que si bien el año pasado logró la inflación más baja de la historia moderna, ahora se va a tener que ir al Banco de Pagos Internacionales en noviembre, con una inflación del doble del objetivo de Banxico, que es de 3% más/menos un punto porcentual.
Conste que Banxico no originó el aumento inflacionario, pues se debió al gasolinazo que debía hacerse por la Reforma Energética. La inflación en agosto se estima que sea la más elevada en el año, y de ahí empiece el descenso.
El Banco de México, por estas razones, no está pensando elevar más la tasa de interés de referencia que es de 7%, ya de por sí alta. Y lo que esperamos todos es que la inflación sí vaya descendiendo para evitar negociaciones contractuales y salariales que nos lleven a un escenario peor.
De ahí que la política fiscal de presupuesto ajustado y la política monetaria restrictiva serán una medicina amarga, pero que tiene que darse a lo largo de este año y lo más probable del que viene. Meade y Carstens lo saben, y así lo veremos en el paquete presupuestal que se presenta en unos días ante el Congreso.
Entre retratos, ahora el de Meade
Fue un intercambio. El miércoles Meade invitó a Videgaray a develar su retrato pintado en la Secretaría de Hacienda. Y el jueves fue Videgaray, quien invitó a Meade a develar el suyo.
Resulta que ambos han sido secretarios de Hacienda y de Relaciones Exteriores. El miércoles se recordó que Videgaray avanzó con las reformas financiera y las demás reformas estructurales. El jueves fue Videgaray quien recordó que Meade es el único otro secretario que ha ocupado otras cuatro secretarías, al igual que como en su momento lo hizo Plutarco Elías Calles.
Fue semana de retratos en Hacienda y Cancillería de quienes son economistas, han ocupado las mismas funciones y a pesar de ello… siguen siendo buenos amigos.
Este artículo fue publicado en El Excélsior el 25 de agosto de 2017, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

