Escribe Jorge Volpi en Reforma:
“A posteriori es fácil proclamarlo, pero en 2018 nadie imaginaba que AMLO iba a terminar pareciéndose tanto a Felipe Calderón”.
“Nadie imaginaba”, repito la frase, para anotar la anomia intelectual que refleja siempre alguien cuando proclama una realidad inexistente. Nadie o todos, blanco o negro, malos o buenos, son dicotomías que no ayudan ni para escribir malas novelas aunque haya quienes como Volpi, director de canal 22 en tiempos de Felipe Calderón, también saquen de su imaginación literaria a seres que quieren linchar a quienes, como él, votaron por AMLO y facilitaron su ofensiva contra la democracia.
Quitemos el término “Nadie”, propongo, porque existe evidencia suficiente para decir que hay ciudadanos, políticos, periodistas y académicos que dijimos lo que representa AMLO; algunos lo hicimos desde hace más de 20 años. Quitemos también el término “imaginaba”, los analistas no imaginamos. Estudiamos, documentamos y, así, alertamos. Y aunque no le guste a Volpi leer esto: se los dijimos.
En México no vivíamos en jauja en 2018, como en la creación de su fantasma imaginario dice Volpi que creímos. No. Había un desastre, provocado sobre todo por los gobiernos anteriores, y así lo demostramos. Pero AMLO es otra cosa, es el huevo de la serpiente de la corrupción y la ineficacia. Hay evidencia suficiente para decir que el populismo surge de la decepción por la democracia. La frase “¡Al diablo con sus instituciones!”, la dijo el político tabasqueño antes de 2018. La dijo en septiembre de 2006. No era difícil prever que 15 años después AMLO quisiera destazar al INE y desaparecer al INAI, por ejemplo.
¿Es tan difícil entender todo eso y por ello es mejor que Volpi siente en el banquillo de los acusados a quienes, una y otra vez, le dijimos que estaba equivocado? Ese sí es un buen guión de novela: el tonto acusando al otro de tener limitaciones intelectuales porque es tan tonto que no puede reparar en su falta de inteligencia.
No hay linchamiento alguno contra quienes votaron en favor de un hombre con perfil de tirano en México. En la comprensión de la política también hay intereses y ellos, los facilitadores, antepusieron los suyos. Perdieron y ahora son demócratas. Bienvenidos. Yo, por mi parte, le digo a Volpi que cada persona que coincida con la democracia es fundamental en estos momentos trágicos. Diferí de él hace más de cuatro años cuando entre la candidez y el interés, votó por López Obrador. Ahora que coincide con quienes se lo dijimos, no voy a diferir. Aunque le cueste tanto trabajo reconocerlo, como el niño berrinchudo que le dice a papá que la verdura es mejor que los dulces pero que papá tiene la culpa porque no le convenció de eso antes de que le salieran caries.

