Es imposible regatear a René Bejarano su coherencia como operador para que AMLO sea presidente, con una disciplina de comisario estalinista para soportar sin chistar el desconocimiento público de AMLO en sus horas políticas y personales más bajas, que lo llevaron hasta la cárcel en 2004.
Incluso, en lugar de irse a Morena con AMLO, Bejarano permanece en las filas del PRD con la misma disciplina de comisario estalinista, y la misión de operar para que al PRD no le quede más remedio que aliarse a Morena en las elecciones de 2018, porque es la única manera de que su jefe sea presidente.
Bejarano lo informó públicamente esta semana, acompañado de la mano derecha de AMLO, en la cumbre del populismo radical de izquierda internacional: el XXIII Foro de Sao Paulo, en Managua, junto a delegados de Cuba, China, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Brasil…
Acompañado de Yeidckol Polevnsky, secretaria general de Morena, Bejarano apoyó el llamado del enviado de Raúl Castro para conseguir que el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela imponga el 30 de julio un sistema de partido único, similar al de Cuba, mediante una Constituyente controlada.
Bejarano inició su discurso en el evento con una frase de Fidel Castro: “Sin unidad ni integración, no habrá futuro para la izquierda latinoamericana”. La pasión castrista de Bejarano es similar a la de AMLO, quien a la muerte del dictador lo consideró “un gigante a la altura de Nelson Mandela”.
Al hacer un corte de caja sobre México ante los populistas de la región, Bejarano informó que AMLO no puede ganar sin el PRD, como se demostró el 4 de junio pasado, cuando Morena perdió por 168 mil 899 votos, debido a que “no se concretó un acuerdo de las fuerzas políticas de izquierda”.
Ángel Ávila, presidente del Consejo Nacional del PRD, había advertido aquí que Bejarano fue a Managua a hacer lo mismo que hace acá: dinamitar, desde adentro, el Frente Amplio Democrático que intenta armar el PRD con el PAN con rumbo a 2018.
Bejarano le dio la razón: “La convocatoria de un sector del PRD para construir un Frente Amplio Opositor es una simulación para posicionar un candidato panista a la presidencia de México, pero el PAN apoya las políticas neoliberales”.
Y puntualizó que su idea para México es repetir “las experiencias de Bolivia (del dictador Evo Morales), Brasil (de Lula y Dilma), Ecuador (de Rafael Correa), Chile y Uruguay, entre otros, en favor de los desposeídos y de los excluidos”.
Lo curioso es que el PRD se asombre de que Bejarano lo “dinamite”. Bejarano nunca ha ocultado operar para AMLO, ni que encabezará la próxima estampida perredista hacia Morena.
Porque, en eso, Bejarano sí es coherente.
Este artículo fue publicado en La Razón el 21 de julio de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.
