La dependencia

En las elecciones de este año vamos a saber cuál es el tamaño y el peso de la influencia de López Obrador. Seguramente se va a ratificar la popularidad y aceptación nacional hacia el Presidente, vía las y los candidatos de Morena.

En los inéditos en que andamos, existen pocos antecedentes de una dependencia tan grande de un partido político en una sola persona. Morena se mueve al son que quiere, manda y decide el Presidente.

No hay candidato de Morena que en su campaña no tenga su fotografía con López Obrador. Se trepan en su popularidad porque bien saben que solos difícilmente ganarían. Acaba siendo más importante el Presidente que los candidatos mismos y si alguien lo sabe, son precisamente estos últimos. Algunos se dan el lujo de hacer fotocomposiciones, con tal de que los vean junto a ya  saben quién.

El asunto tiene una clara rentabilidad política que el Presidente explota al máximo para su partido sin nunca dejar de pensar en él. En las elecciones del año pasado, el entonces candidato López Obrador hacia el final de su campaña dejó hacerla sobre él. Se dedicó a pedir el voto para Morena, para que el partido se pudiera llevar el Congreso.

Era tanta la confianza y certeza de que iba a triunfar, que en la parte final de su campaña ya no concentró la atención en él, lo que no dejaba de hacer; sabe muy bien lo que significa. Era estar todo el tiempo en todos lados.

En el inicio de las campañas para la elección extraordinaria en Puebla, el de nuevo candidato de Morena, Miguel Barbosa, se arrimó hasta donde le era posible a López Obrador. Llevó una botarga de ganso para recordar una de las frases más populares y favoritas del Presidente, “me canso ganso….”. El Presidente estuvo en el imaginario colectivo todo el evento.

Si López Obrador nos ha hecho monotemáticos, es previsible que los candidatos de Morena no hagan otra cosa que usar y tratar de leer todo lo que haga el Presidente.

El discurso de Barbosa del domingo pinta como son, y van a ser, las cosas en lo que compete a campañas y elecciones a futuro.

López Obrador es el factótum del país. Le va a ayudar a Morena a ganar todas las elecciones en las que participe; no quiere decir que se va a llevar todas las elecciones, pero que algo así pueda pasar pareciera que hay pocas dudas.

Las encuestas en Baja California y Puebla, estados en los que antes no se veía cómo pudiera ganar un partido que no fuera el PRI o el PAN, tienen a Morena listo para ganar.

López Obrador, sin duda, es el gran factor que ya determina todas las elecciones, pero esto no quiere decir que sea él quien vaya a gobernar cada municipio o estado en que triunfe Morena.

Algunos de los que triunfaron en las pasadas elecciones, como es el caso de Veracruz, se la han pasado entre problemas, los cuales no necesariamente tienen que ver con el criticado pasado.

No se puede vivir echándole la culpa a los gobiernos que les antecedieron; tarde que temprano tienen que gobernar en el presente y es a partir de ello cuando están a prueba; y es también, se supone, cuando López Obrador ya no podrá, ni deberá, meter las manos.

Estas circunstancias están poniendo, en algunos casos, en entredicho las capacidades de funcionarios o de quienes ganaron elecciones. Se están enfrentando a situaciones ante las que no estaban preparados, insistimos, en algunos casos.

Los ciudadanos van a terminar votando en las próximas elecciones más que por los candidatos de Morena, por López Obrador.

La lopezobradorista dependencia puede ser una fórmula para ganar elecciones, pero no necesariamente es sinónimo de buenos gobiernos.

Éste será el gran reto para los candidatos de Morena en Baja California y Puebla, quienes por lo que se ve, están cerca de la otra orilla.

RESQUICIOS.

La muerte de Armando Vega-Gil, fundador de Botellita de Jerez, es triste, pero nos obliga a reflexionar sobre la gran cantidad de denuncias de abuso y acosos a mujeres. Puede haber perdón y reconciliación sólo si se sabe toda la verdad. Le seguiremos.


Este artículo fue publicado en La Razón el 2 de abril de 2019, agradecemos a Javier Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.

Autor

  • Javier Solórzano

    Javier Solórzano es uno de los periodistas mexicanos más reconocidos del país, desde hace más de 25 años. Licenciado por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México, cursó estudios en la Universidad Iberoamericana y, hasta la década de los años 80, fue profesor de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana.

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