La historia política del todavía Jefe de Gobierno de la CDMX merece atención. Eficiente procurador capitalino durante la administración de Marcelo Ebrard, el doctor en Derecho dejó en el camino hacia el poder chilango a perredistas como Alejandra Barrales y Mario Delgado; la no militancia del abogado y su fresca imagen le valieron ser el gobernante más votado en la capital nacional.
Con semejante bono democrático, la ruta de Miguel Ángel Mancera apuntó en automático a la candidatura presidencial este 2018. Cuatro coordinadores de Comunicación después y una operación política fragmentada por un perredismo ajeno, decadente, así como el rompimiento con su antecesor, por el caso de las líneas dobladas del Metro más caro de la historia, mermaron su capital político-electoral.
El contexto, como en toda historia, pesa. El nacimiento de Morena y la absorción de bases lopezobradoristas antes que perredistas en la CDMX fue una variable ajena al control del Jefe de Gobierno; pero al tsunami moreno se sumaron otros factores imputables a la burbuja mancerista: la creciente inseguridad pública, el que más; la opaca privatización de espacios públicos, otro tanto.
Ciudad de nuevos Centros de Control, cámaras en calles y avenidas, flamantes patrullas, policías mejor pagados y, sin embargo, la violencia y cínicas expresiones delincuenciales masacran la imagen de un gobierno incapaz de contener asaltos en la vía pública, transporte masivo y privado, bandas asolando adinerados barrios, violando casas, cuyos sistemas de vigilancia documentan sólo la impotencia social.
Miguel Ángel Mancera está listo para irse al senado por el PAN; blindado contra el voto de castigo, será plurinominal. Para ello debe apoyar en spots la candidatura máxima de Ricardo Anaya, jefe del Frente que hoy echa a uno de sus alfiles, Luis Serna, para encajar a uno de los más desprestigiados operadores financieros de la tribu de Los Chuchos, Luis Espinoza Cházaro.
Traición cimentada en un capital político menguante, prestigio desperdiciado y sometido a talantes más astutos e inclementes; pero también, el pago a una administración omisa ante sus evidentes impericias. Una ciudad convertida en bravo barrio político, donde todo se cobra y nada se olvida.
Blanca pasarela para candidatos. El próximo 24 de abril se llevará a cabo el Tercer Foro Nacional de Lechería, en el cual se discutirán los retos del sector, las expectativas de los acuerdos comerciales, las políticas públicas en la producción de leche, y todo para compartir sus conclusiones con los tres candidatos a la Presidencia.
En el evento organizado por la Federación Mexicana de Lechería, que preside Vicente Gómez Cobo, participarán más de mil 200 productores primarios del país, legisladores, funcionarios federales, estatales y presidentes de asociaciones de productores de Nueva Zelanda, Estados Unidos y la Unión Europea.
El evento será en las instalaciones del Campo Marte del Estado Mayor Presidencial y, el registro para asistir en www.leche.org.mx.
Este artículo fue publicado en La Razón el 27 de marzo de 2018, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.

