La sombra del huachicol en el ascenso político de Andrea Chávez

En el entramado de complicidades tejido por el empresario Sergio Carmona, con gobiernos del PAN y de Morena para sus operaciones de tráfico de combustible y cómo esta red fue usada para el financiamiento de campañas políticas de Morena desde 2018, no solamente figuran políticos de viejo cuño sino también de las nuevas generaciones, como es el caso de la senadora Andrea Chávez Treviño.

Después de producirse un rompimiento entre Sergio Carmona y el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca en Tamaulipas, en el cual sus empresas obtuvieron jugosos contratos, el empresario tuvo acercamientos con el equipo electoral de Morena previo a los comicios de 2018, con el fin de contribuir al financiamiento de las campañas; fue entonces cuando entabló una relación no solo política sino de amistad con personajes como Américo Villarreal, actual gobernador de Tamaulipas; Erasmo González Robledo, diputado de Morena,  y José Ramón Gómez Leal “El JR”, cuñado de García Cabeza de Vaca, pero de quien el exmandatario estatal estaba distanciado por motivos políticos.

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En esta nueva etapa de sus relaciones políticas, Sergio Carmona fue ampliando sus contactos con sus nuevos aliados y fue presentado con otros personajes clave dentro del equipo electoral de Morena como Yeidckol Polevnsky, Jesús Ramírez y Ricardo Peralta Saucedo, éste último muy cercano a la senadora Olga Sánchez Cordero, en cuya gestión como secretaria de Gobernación, fungió como subsecretario, luego de ser Administrador de Aduanas.

Una investigación del sitio digital Código Magenta, señala que en este cargo, Peralta vendió el control de la aduana de Reynosa a Julio Carmona, hermano de Sergio Carmona. Ahí se construyó una estructura de contrabando de combustible que permitió financiar campañas políticas de Morena con un monto estimado en 500 millones de pesos.  En tanto, como subsecretario de Gobernación, tejió alianzas con grupos de autodefensa y paramilitares, que le costaron salir de este puesto, pero su función como operador político no concluyó ahí.

De hecho otras revelaciones periodísticas, señalan que se incorporó a un despacho de consultoría, junto con Sergio Carmona, que operaba en Las Lomas, que poco a poco se fue desintegrando por los diversos escándalos que envolvían tanto a Carmona como a Peralta, pero eso no fue obstáculo para que la operación política a favor de Morena continuara, de hecho, Peralta conformó el movimiento denominado Alianza Patriótica por la 4T, desde la cual apoyó a diversos precandidatos a gobernadores y aspirantes a diputados, con el visto bueno de la nueva dirigencia de Morena encabezada por Mario Delgado.

Los escándalos que pesaban sobre Peralta motivaron que en la elección intermedia de 2021 fuera vetado desde la Presidencia de la República para aparecer en la lista de plurinominales de Morena al igual que otros de los aspirantes propuestos por él, varios de ellos jóvenes tuiteros entre los que estaba Andrea Chávez Treviño, sin embargo, un acuerdo de último momento entre Peralta y Mario Delgado permitieron a la joven chihuahuense “colarse” en la lista de plurinominales del partido guinda.

En las campañas de aquel año se estableció una relación muy estrecha entre Ricardo Peralta y  Andrea Chávez, así como la pareja de ésta, el español Abraham Mendieta; juntos desplegaron un intenso activismo en Ciudad Juárez, Chihuahua y otros puntos del país. A través de esta ruta, Chávez Treviño logró una diputación plurinominal, después de un breve desempeño como asesora del grupo parlamentario de Morena.

Con miras a la elección presidencial de 2024, Ricardo Peralta se convirtió en uno de los más decididos impulsores de la precandidatura de Adán Augusto López Hernández, una de las “corcholatas” designadas por Morena para lo que, se dijo, era una elección interna para nombrar a su aspirante a la Presidencia de la República; en el equipo que apoyaba a López Hernández también estaba Andrea Chávez, cuya candidatura al Senado fue parte de  los acuerdos para que el exgobernador de Tabasco y exsecretario de Gobernación colocara a gente de su confianza en posiciones importantes.

Un reportaje reciente de Código Magenta reveló que el intenso activismo desplegado por Andrea Chávez para hacerse de la candidatura de Morena al gobierno de Chihuahua, va mucho más allá. La investigación indica que esta promoción de la senadora es tan solo una pieza más de la poderosa maquinaria nacional de contratistas y operadores con vínculos criminales que está encaminada a un solo objetivo: construir la candidatura presidencial de Adán Augusto López en 2030, dentro de la cual también está  Ricardo Peralta.

Se recordó que la propia Chávez Treviño aceptó, después de una negación inicial, que las ambulancias con su imagen que recorrían territorio chihuahuense, fueron financiadas por Fernando Padilla Farfán, un contratista de los gobiernos de Chiapas y Tabasco, éste último cuando era encabezado por Adán Augusto López Hernández.

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