El secreto a voces remite a una información conmovedora: en varias instalaciones de Ciudad Universitaria circula y se consume alcohol, marihuana y cocaína a gran escala, sobre todo en las facultades de Filosofía, Ciencias Políticas y Economía. Ese proceso de degradación tiene al menos una década de haberse acelerado sin que las autoridades hicieran algo, me refiero al entonces rector José Narro y ahora también de Enrique Graue (quien parece empeñado en administrar la decadencia en otros órdenes distintos). Digámoslo sin ambages: la joven que fue encontrada sin vida en las instalaciones universitarias consumió ahí, en la madrugada, alcohol y drogas junto con otros amigos, como ocurre habitualmente por aquellos sitios. Este es un asunto que atañe a la autoridad de la ciudad de México desde luego, pero el rector es responsable de enfrentar este fenómeno social y encabezar un esfuerzo para que evitar que eso continúe degradándose; naturalmente, la labor es mucho más compleja que promover una manifestación contra Trump para salir en la foto, le implica a Graue un liderazgo que no ha mostrado.
Ojalá que los universitarios asumieran este enorme reto.
#EstoTambiénEsLaUNAM
