Las Universidades Benito Juárez tienen una deplorable eficiencia terminal. Es tan baja que, si se compara el monto presupuestal destinado a su funcionamiento entre el número de egresados y titulados a lo largo de los años, tal comparación arroja que cada egresado representa un gasto de 1 millón 100 mil pesos, valor que se sextuplica si se compara con los estudiantes que obtienen título y cédula profesional en esas universidades. A pesar de tan notoria deficiencia, la presidenta Sheinbaum no sólo dio continuidad a este programa heredado del sexenio anterior, sino que duplicó su presupuesto en 2025 y para 2026.
López Obrador fundó las Universidades del Bienestar Benito Juárez (UBBJ) mediante decreto de fecha 30 de julio de 2019, en el inicio de su sexenio. Se pretendía terminar con prácticas de “discriminación o estigmatización de la población juvenil sin medios de acceso a la educación superior”, según establecen los Principios de esas instituciones educativas. Los estudiantes se inscriben en alguna de las 34 licenciaturas que se ofrecen, no hacen examen de admisión y perciben una beca mensual de 2 mil 800 pesos.
En la página oficial de las UBBJ se enlistan 214 sedes. Tiene inscritos a unos 33 mil 500 alumnos e imparten cátedra alrededor de 700 docentes. Pero se sabe que hasta la fecha algunas sedes no cuentan con locales para funcionar o éstos no son adecuados para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Además de ello, algunos de sus profesores han presentado denuncias por su precaria situación laboral y la sobrecarga de trabajo que deben enfrentar.
Entre 2019 y 2024 se asignaron a las UBBJ 7 mil millones de pesos en total, a un ritmo de 1 mil 171 millones como promedio anual. Sin embargo, en ese año el entonces presidente López Obrador informó que habían egresado de sus aulas 6 mil 372 estudiantes, mientras que información obtenida vía transparencia advirtió que en el mismo periodo se habían registrado sólo 1 mil 135 cédulas profesionales correspondientes a egresados de las UBBJ.
Los datos indican que, hasta 2024, la eficiencia terminal de las universidades creadas por AMLO fue ínfima. La relación entre el gasto erogado por el programa y su egreso escolar arroja grandes montos en el gasto por cada uno de los egresados, cifra que se multiplica geométricamente si el gasto se compara con el nùmero de egresados que se titulan y obtienen cèdula profesional.
Para el periodo 2019-2024, el gasto total de 7 mil 23 millones de pesos comparado con los 6 mil 372 egresados arroja que por cada uno de estos se erogaron 1 millón 102 mil pesos. Pero el gasto se dispara a 6 millones 187 mil pesos por cada uno de los profesionales egresados de las UBBJ si la compulsa se hace con el número de los que obtuvieron su título y cédula profesional.
A pesar de estos números, para el Presupuesto 2025 se duplicó el presupuesto de las Universidades del Bienestar, que se incrementó hasta los 3 mil millones de pesos, sin que la presidenta Sheinbaum haya expresado las razones para ello. Y, sin mediar explicaciones, el proyecto presupuestal de 2026 mantiene esa elevación del gasto.
Es loable la intención de acercar la educación superior a la población marginada, así como quitar trabas para que los jóvenes que sufren pobreza o pobreza extrema puedan cursar estudios universitarios. Pero tal intención se malogra cuando no se brindan las condiciones para que los estudiantes lleven a cabo con éxito su proceso de aprendizaje, pues reina la improvisación en lugar de una educación de calidad.
Cada estudiante que no termina sus estudios enfrenta un desgaste de esfuerzos improductivos y representa un plan de vida trunco. Más allá de la beca a la que sus estudiantes tienen acceso, el proyecto de las UBBJ se convirtió en otra práctica de discriminación de la población juvenil, la que sigue afrontando obstáculos para acceder efectivamente a la educación superior y lograr con ello movilidad social para salir de la pobreza y la pobreza extrema.
Cincelada: Viajan y viven lujosamente, adquieren impensables fortunas. Regidores, legisladores o miembros del gabinete. La corrupción supura a todo nivel.

