El PRD que operó la concentración del pasado sábado es el PRD que trabaja para que Miguel Mancera sea su candidato presidencial en 2018. Y opera bien, pues al día siguiente AMLO pudo reunir sólo a 45 mil seguidores.
Pero, relevantes piezas perredistas armaron un berenjenal porque querían que el Jefe de Gobierno luciera en la camisa el logotipo del sol azteca, sabiendo que éste no es militante, porque es un político de corte ciudadano que se identifica con el PRD.
Los del berenjenal son algunos que quieren ser candidatos del PRD, pero a ninguno le alcanza para ser siquiera raquíticamente competitivo contra ninguno de los nombres mencionados en otros partidos. Sólo Mancera haría competitivo al PRD.
Ojo: Mancera haría competitivo a ese PRD cuyos operadores consiguieron concentrar a 200 mil militantes el sábado, a pesar de vivir el peor momento en la vida del partido desde su fundación, el 5 de mayo de 1989:
—Un momento en el que nueve senadores se le fueron al PT, que es la franquicia de Morena en el Senado. Y tres se declararon independientes.
—Un momento en que su presidenta nacional está tocada en la línea de flotación, tras conocerse que posee un departamento en Miami.
—Un momento en que ha perdido 36 por ciento de militantes. En julio de 2014 tenía oficialmente cuatro millones 437 mil 893 miembros y hoy quedan 2 millones 871 mil 779. Se le fueron un millón 566 mil 114: un promedio de mil 740 cada día.
—Un momento en que los principales tránsfugas pertenecían a la corriente IDN, encabezada por René Bejarano (cuya esposa es la coordinadora del PRD en el Senado), o son cercanos al exjefe de Gobierno Marcelo Ebrard.
En cambio, ese PRD que está en picada tiene la oportunidad de convertir en fortaleza lo que ahora es flaqueza. En dichos de político mexicano histórico, el viejo Reyes Heroles: “Lo que resiste, apoya”.
Esa oportunidad es asumir como candidato presidencial a Mancera, un político sin militancia, de corte ciudadano, en una época en la que todas las mediciones coinciden en que los partidos y los políticos con militancia son desaprobados por la ciudadanía.
Según Mitofsky, los partidos encabezan el grupo de instituciones más rechazadas, con 4.9 de calificación, debajo de los diputados (5.2), los senadores y los policías (5.3) y los sindicatos (5.4).
Sin embargo, el PRD es el único partido tradicional que no tendría como candidato presidencial a un político tradicional, sino a un ciudadano que se identifica con un partido: la cualidad que mejor se puede encontrar en este momento, si nos guiamos por las encuestas.
Pero algunos quieren que use el logo.
¡Qué… tontería!
Este artículo fue publicado en La Razón el 12 de abril de 2017, agradecemos a Rubén cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.
