Los destinos de Carmen Aristegui y Laura Bozzo se vuelven a cruzar, luego del intenso pleito que ambas protagonizaron. .jpg)
Como el lector sabe, el PRD propone a la secretaría de Gobernación eliminar el programa de televisón de la conductora peruana. Y la bifurcacion arriba señalada es que con la lógica de la señora Carmen Aristegui y sus abogados, si ello sucediera, Bozzo y su gran audiencia (que la tiene, admitámoslo), podría denunciar censura ante los jueces y señalar que estarían conculcando el derecho de las audiencias a sintonizar su emisión.
Vale decir que la ley no concede derechos a unos y los escamotea a otros, es decir, que no podría ser un argumento jurídico aducir que los contenidos del noticiero de MVS sí debieran estar porque son “buenos” o “patrióticos” y los contenidos basura no deben estar porque son “malos”. Por mucho y que, en efecto, el programa de Laura Bozzo sea espantoso, ese no puede ni debe ser criterio de censura, porque sobre esa base, también hay muchos que consideran que los contenidos de Aristegui son cháchara verbal, manifiestos políticos y no información; para mí son un referente clave pero eso es otra cosa.
Estoy convencido de que exactamente el mismo derecho tiene la señora Laura Bozzo que la señora Aristegui para transmitir y que su relación con las empresas para las que trabajan o trabajaron es lo único que determina esa posibilidad, que debe estar regida por la ley laboral desde luego. Nadie puede obligar a MVS a recontratar a la periodista y nadie puede obligar a Televisa a despedir a Bozzo (otro asunto es, por supuesto, la rectoría del Estado en relación con la definición de horarios de transmisión, imágenes y palabras).