Numerosas personas han escuchado el audio que se ha hecho viral. El conductor Marcelino Perelló, al aire en su programa en Radio UNAM, dijo el pasado 28 de marzo al abordar el caso Daphne (abusada por los llamados “Porkys”), que el meter dedos en la vagina de una mujer, en contra de la voluntad de ella, no es violación.
“Para que haya violación se necesita verga”, dijo, ufano, con voz rasposa, mientras una mujer que estaba con él en el estudio no hallaba qué decir. Aseguró que ni meter dedos o un palo de escoba significa violación.
Se refería, es preciso recordarlo, al fallo emitido por el juez Anuar González Amadi, en relación a Diego Cruz Alonso, que introdujo dos dedos en la vagina de la menor Daphne Fernández hace más de un año. Según el fallo del juez (quien ya fue suspendido), dicho tocamiento no implica violación, ya que no fue hecho con “intención de copular” y tampoco con lascivia.
Ahora, al absurdo de dicha sentencia, se suma la declaración de Perelló, quien tiene una larga trayectoria ante los micrófonos de la agonizante estación con el programa “En sentido contrario”.
Tristemente, el nombre de Radio UNAM suena con fuerza en estos días, pero no por mejoras hechas por la actual administración, sino por la difusión de un comentario tan repugnante, machista y desinformado, que nos recuerda la noción victoriana de que cualquier intercambio carnal entre dos mujeres no podía llamarse sexo, ya que para que éste sea tal, debe haber involucrado un hombre.
La dirección de Taibo, como si no existiera
Algunos amables lectores dieron seguimiento a los artículos que realizamos a fines del 2016 en este espacio sobre el estado de la radio universitaria. Quizá recuerden que lo último que apuntamos fue la expectativa de que el nuevo director, Benito Taibo, nombrado en sustitución de Renato Dávalos, fuera la solución a los problemas de la emisora.
Hemos estado atentos a lo que pudiera ocurrir dentro de la estación. Son ya varios meses, lo cuales, si bien no son suficientes para realizar cambios estructurales, sí lo son para ajustes menores, pero útiles. Como observadores externos, no vemos diferencia alguna.
Apuntamos, por ejemplo, nuestro parecer de que Benito Taibo debía dedicarse en exclusiva a su nuevo cargo de director de la estación. Como muchos saben, antes de su nombramiento (hecho por Jorge Volpi, director de Difusión Cultural), Taibo brillaba al frente de la emisión “Primer Movimiento”, el programa de mayor rating de la estación.
Señalamos que, por ética y congruencia, Taibo debía dejar de conducir este programa y dedicarse únicamente a su labor de director, ya que las responsabilidades del puesto son suficientes y enormemente exigentes. No ocurrió así. Taibo sigue conduciendo dicho programa.
Pero hay más: el lamentable noticiero “Prisma RU” sigue al aire con las mismas deficiencias que presentaba en la gestión de Renato Dávalos y (vaya atrocidad), el slogan, que tan fuertemente criticamos (con argumentos válidos, pensamos), sigue vigente. Radio UNAM sigue siendo “clásicamente actual”. Ahora, “clásicamente misógina”.
También, tenemos información en el sentido de que Taibo proyecta desaparecer un programa de mucho rating y trayectoria, “Panorama del Jazz”, conducido por el reconocido jazzista Roberto Aymes, con el argumento de que ya tiene demasiado tiempo al aire, sin considerar (como todos los directores anteriores), el derecho de las audiencias.
Recordemos que la figura de defensor de las audiencias de Radio UNAM nunca ha sido puesta en marcha, a pesar de que, durante la gestión de Teresa Uriarte en Difusión Cultural, se dio la instrucción de crearse. Dicha instrucción nunca se puso en práctica.
Responsabilidades legales
Como bien apunta Marco Levario respecto a este asunto, la emisora tiene responsabilidades legales ante lo hecho por Marcelino Perelló. Y cito:
“Las autoridades de la UNAM deben hacer algo al respecto, porque eso rebasa incluso a los directivos de la estación: Radio UNAM violó la ley y, de cualquier modo, el Instituto Federal de Telecomunicaciones debe intervenir. Esto es lo que dice la ley respectiva en su artículo 256 fracciones VIII y IX:
"En la prestación de los servicios de radiodifusión estará prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas;
"IX. El respeto de los derechos humanos, el interés superior de la niñez, la igualdad de género y la no discriminación…"
Benito Taibo no ha hecho mejoras visibles en la emisora. Lo que sí está a la vista es que no tiene control sobre la observancia de criterios éticos por parte de quienes están al frente de los micrófonos.
Me atrevo a pensar que el cargo de director sólo le ha servido para mejorar su ingreso, mientras se dedica a lo que verdaderamente le gusta, que es estar al aire, sin importarle el destino de la estación universitaria más antigua de América Latina.

