“Michael”, el largometraje sobre el rey del pop que dirige Antoine Fuqua se centra en el meteórico ascenso del prodigio musical de la familia Jackson, mostrando aristas sobre su infancia y la conflictiva relación con Joseph, el padre de familia, que podrían ayudar a explicar las inseguridades, la soledad, y los traumas del artista, quizá en la línea de buscar una justificación a lo injustificable.
Antes de continuar quiero decir que soy fan declarada de Michael Jackson y que lo considero un artista excepcional, único. Sé de los aspectos sórdidos de su vida y de las terribles imputaciones por pedofilia que lo defenestraron, pero siempre he pensado que todos tenemos un esqueleto -o varios- en el clóset. Por tanto y con esta anotación quiero centrarme en la narrativa de la película.
Esta producción comienza en Gary, Indiana, hogar de la familia Jackson donde el padre (Colman Domingo, como siempre, espléndido) entrena a sus hijos como agrupación musical, poniendo el acento en el pequeño MIchael, quien es el alma de los Jackson 5.
Joseph (Domingo) es tratado para mi gusto con mucha benevolencia en la película -igual que el propio MIchael- sobre todo porque hay testimonios de algunos de sus hijos -especialmente La Toya- sobre abusos incluso sexuales perpetrados contra todos sus vástagos. Con un carácter violento, Joseph es el padre explotador del talento de sus hijos, en especial de Michael, a quien no le permite tomar decisiones para que pueda desarrollar una carrera en solitario.

A Michael se le ve solo, muy solo. No hay recuento de un sólo noviazgo que haya tenido en el marco de su ascenso al estrellato. En cambio, se le ve constantemente leyendo a Peter Pan y hablando de la fantasía de Never Land. Asimismo, MIchael tiene diversos animales, desde una jirafa hasta el famoso Bubbles, un chimpancé rescatado con quien conversa en la soledad de su habitación. Imagino que los guionistas quisieron exaltar la infancia robada de Michael, como una explicación sobre su controvertido comportamiento en años subsecuentes.
Las cirugías de la nariz que lleva a cabo, hablan de un Michael que no termina por aceptarse como es. Incluso lo dice en la película: quiere una vida distinta, con una nariz nueva. El tema del vitiligo también aparece en la narrativa. El vitiligo es una enfermedad autoinmune que destruye los melanocitos, responsables de darle color a la piel. En el largometraje se puede ver la presencia del vitiligo en las manos y los brazos de MIchael. El vitiligo no causa dolor pero es terrible para la autoestima de las personas, en especial para un afrodescendiente como él, puesto que las zonas sin pigmento resaltan más de lo que ocurre con las personas de piel más clara.
También se hace mención al terrible accidente que tuvo cuando grababa el comercial de Pepsi. Es interesante, previo a este suceso, el diálogo entre Joseph y Dong King. El ambicioso padre de familia quiere el apoyo de Don King para que contribuya a financiar una gira de los Jackson 5 con Michael incluido, la “gira de la victoria.” A cambio, Don King ofrece un contrato millonario con Pepsi para Michael.
Claro que tras el accidente, provocado por una chispa que quema el cabello y parte del cráneo del rey del pop, MIchael sufre quemaduras de 2° y 3er grado y el médico tratante le dice que deberá tomar demerol, cosa que MIchael no quiere. El médico insiste en que tendrá mucho dolor durante su recuperación y las cirugías que experimentará.
La película termina con el concierto en Wembley de 1988, donde a pesar de todas las tribulaciones en su vida, triunfa a la vez que rompe definitivamente con su padre explotador. Se indica en ese momento que esta historia continuará.
Para mi gusto, la actuación de Jaafar Jackson, sobrino de MIchael, es, simplemente, increíble. Colman Domingo, por su parte, hace lo que sabe hacer como el enorme histrión que es. Por lo demás, siento que esta película busca generar una imagen casi mesiánica de MIchael, quien es mostrado haciendo muchas caridades, visita a niños enfermos, juega con ellos, les da autógrafos, en fin. Cuando está en el hospital convaleciendo por sus quemaduras, dice a Branca, su repesentante, que el dinero con que lo indemnizará Pepsi debe ser donado al hospital para ayudar a los niños quemados que no tienen los recursos para recibir tratamiento.
Su conflictiva relación con Joseph, quien es el antagonista en la película, pretende explicar los desórdenes de comportamiento y los traumas que visiblemente tiene Michael. Siempre se somete a lo que Joseph decide, lo que lo afecta profundamente, a pesar de que afirma todo el tiempo que ama a su familia.
Sus adicciones comienzan, según la película, hasta el accidente de Pepsi -recordando que Jackson murió por el suministro de propofol por parte de su médico personal Conrad Murray.
La película tiene las siguientes omisiones: los casos de pedofilia y los juicios que enfrentó Michael a continuación; su matrimonio con la hija del rey del rock, Lisa-Marie Presley; su matrimonio con Debbie Rowe, madre de Prince y Paris Jackson; el hecho de que la madre de Michael, Katherine, profesaba la religión Testigos de Jehová, lo que generó tensiones en la familia; la omisión de Janet Jackson, la menor de la familia y que simplemente no es mencionada siguiera en el film; la adquisición del catálogo de The Beatles por parte de Jackson mediante Branca, su representante; y el rol del médico personal de MIchael, Conrad Murray, en su muerte; entre otros temas.
Pensada para traer a Michael Jackson a las nuevas generaciones, la película es valiosa como una suerte de documental sobre cómo se montaron algunos de los números musicales más famosos del artista entrelazados superficialmente con la infancia, adolescencia y adultez del divo y la situación familiar. Más allá de ello, la película generó discordia en el seno de la familia Jackson, en particular entre Randy y Jermaine, además de Paris, quien ha difundido en redes sociales su desacuerdo con el tratamiento que se da en la película a su padre. La crítica especializada la ha reprobado (tiene apenas 38 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes).
Si les gusta Michael Jackson y sobre todo su arte, disfrutarán la película que está muy lejos de ser una biografía imparcial y parece más centrada en limpiar la imagen del rey del pop, explicando las razones que subyacen a los demonios que enfrentará en la etapa final de su vida.

