El Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, reconoce que, a pesar de bajar el número de homicidios en el país, la percepción social sobre vulnerabilidad e inseguridad crece.
La creencia “infundada” de que cualquier día nos toca, se alimenta de delitos comunes que desbordan discursos. En la CDMX también.
Estadística de horror, la violencia rampante que deja decapitados y colgados de puentes impacta a todos; pero no es de todos, se concentra en Guerrero, Tamaulipas y Estado de México. Menos mal.
Los números son los que son, el repunte histórico de homicidios dolosos en el país que denunció el Observatorio Nacional Ciudadano ubicó a septiembre como el punto más alto de incidencia delictiva desde 1997.
Renato Sales Heredia sostiene que esa cifra ha bajado 6 por ciento gracias a medidas puntuales de coordinación e inteligencia; que al principio de la actual administración federal se registraban 22 homicidios por cada 100 mil habitantes y a la fecha únicamente se presentan 12, casi la mitad.
Miguel Ángel Osorio Chong dijo que se prevé ampliar la estrategia especial para combatir el homicidio doloso en el país que abarca a los 50 municipios (de los casi 2 mil 500 que hay en todo el territorio), y donde se concentra el 42 por ciento de los crímenes de ese tipo.
El titular de Gobernación, adelantó que se incorporarán 50 municipios más, en la medida en que los primeros vayan bajando sus índices de criminalidad.
Números y proyecciones que exhiben una estrategia fallida, expulsar por decreto de la agenda nacional las expresiones brutales de la violencia y la inseguridad, no resolvieron el tema, bajarle volumen no curó el mal.
Hoy se reciclan discursos sobre el reto de las policías municipales vulnerables, del mando único, de apoyos de fuerzas federales.
Hoy el Ejército y la Marina reclaman legislación a nivel constitucional que regule su actuar en tareas impuestas de seguridad pública. Ahora el tema de los derechos humanos como materia de curso obligado entre soldados y marinos en funciones de gendarmes sigue tan vigente como hace 4 u 8 años.
Hoy se discute una iniciativa que pretende alcanzar estatus de ciudadana, sobre portación de armas de fuego en vehículos y negocios, no sólo en hogares. La disyuntiva cabe entre la población porque las historias de violencia, secuestros, asaltos y otros delitos han recobrado su asiento de primera fila en la agenda informativa nacional.
Hoy las noticias sobre vengadores anónimos se multiplican, 20 asaltantes han sido abatidos en el Estado de México en lo que va del año a manos de justicieros.
Hoy los homicidios dolosos en el país son menos que hace dos meses, septiembre no fue el mes más violento en años. Igual, el drama nos alcanza y lastima; la percepción social no se alivia con gotas de realismo, se requieren dosis más intensas, más constantes.
