Este miércoles 24 el escritor Enrique Krauze escribió un tuit:
“TODOS los aspirantes a la presidencia en 2018 deben saber que TODAS sus vidas serán objeto de un escrutinio público implacable.”
El enunciado contiene un error, ya que ningún ser humano tiene más de una vida. En caso de tratarse de un comentario jocoso o de sentido figurado, puede pasar. Pero si el historiador no estaba jugando, la frase debió ser:
“TODOS los aspirantes a la presidencia deben saber que su vida será objeto de un escrutinio público implacable.”
No hay que olvidar que en gramática existe un “su” de “ellos/ellas/ustedes”.
Sin embargo, es común leer en la prensa que:
“Los Juegos de Río se terminaron ayer, muchos atletas que no son profesionales tienen que regresar a sus trabajos” (http://lopezdoriga.com/deportes/trabajos-inesperados-que-tienen-algunos-atletas/).
La frase sería correcta si cada atleta tuviera más de un trabajo. Pero no es así. Lo correcto debió ser: “Muchos atletas […] tienen que regresar a su trabajo”.
Cada cierto tiempo se lee: “¡Pedro infante vive en nuestros corazones!”; muy bonita muestra de cariño al gran ídolo de México, sin embargo, es incorrecta la frase. Porque el ser humano solamente tiene un corazón y ahí se indica que son varios. El adjetivo posesivo está mal aplicado. No siempre el posesivo corresponde al plural (es decir, cuando son varios los poseedores), así que es mejor decir: “Pedro Infante vive en nuestro corazón”.
Este es problema gramatical que, de tanto leerlo ya nos parece normal. En él caen hasta expertos cronistas como el colombiano Alberto Salcedo Ramos:
“A continuación me espera Rey Ruiz con una frase absurda en la que queda claro que no sabe ni escribir ni sacar cuentas: ‘fue mi media mitad’. ¿Su ‘media mitad’ quiere decir algo así como el veinticinco por ciento? Tanto Bécquer como Pitágoras deben estar revolcándose en sus tumbas.” (“Versos perversos”. En el libro Botellas de náufrago).
¿En cuántas tumbas está enterrado Bécquer y en cuántas Pitágoras? Si no fueron inhumados en pedazos, lo más probable en que se hallen en una tumba cada uno. Pero el enunciado del ejemplo indica que no.
No tenemos más de un corazón, una cabeza y lo más probable es que tengamos solamente una tumba.
Es claro cuando se dice: “Juárez desatendió a sus hijos” o “Ella alzó sus llaves”; pero no cuando decimos: “Ellos volvieron tristes a sus casas” (a menos, claro, que tengan varias casas cada uno y la capacidad para volver a todas al mismo tiempo); o cuando nos dice el presentador de la televisión o de la radio: “Gracias por recibirnos en sus hogares”.
Lo correcto es: “recibirnos en su hogar”, porque es “su” hogar de cada uno. Es común pero incorrecto, como dijo un día Carlos Loret de Mola: “Los diputados se fueron con sus familias (al extranjero), con sus esposas, y algunos hasta se llevaron a sus mamás”.
Puede ser que esos legisladores tengan varias familias y más de una esposa, pero no varias mamás. Lo correcto es decir: “se fueron con su familia, con su esposa y algunos hasta se llevaron a su mamá”.
EL COLOR BLANCA Y EL COLOR NEGRA

“Hace tres meses su hermana salió de su casa en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, con su esposo Roel Garza Buentello y tres amigas: Nena Guajardo, Nallely Marisol González Treviño y Maricarmen Lizbeth Aguilar Ríos, rumbo a Agualeguas o Nuevo Laredo, Tamaulipas, en una camioneta Explorer color negra”. (Escribe Sanjuana Martínez, en La Jornada. 30/08/ 2015).
“En su declaración “El Jonas” narra que el 26 de septiembre de 2014, vio en Lomas del Coyote, en la entrada de Cocula, una camioneta tres y media toneladas color blanca con 40 personas, […]”. (Escribe Shaila Rosagel en el portal SinEmbargo. 13/102015).
Es cierto que hay colores que se llaman naranja, violeta o magenta (fucsia y malva son unos de sus matices), pero no existen “el color negra” ni “el color blanca”.

