Nos está yendo súper requetebién

Hay que insistir en la advertencia de que, si AMLO no es Presidente, será por escoger la peor narrativa para impulsar sus campañas desde hace 17 años: presentar su proyecto como dueño de una honestidad imposible, al venderla como única e inmaculada.


Por eso la agenda pública nacional está copada esta semana con dos casos de corrupción que vinculan a dos candidatas de Morena a las elecciones del 4 de junio:


—Eva Cadena (ahora excandidata a alcaldesa en Las Choapas, Veracruz) apareció el lunes en un video recibiendo medio millón de pesos en fajos de billetes, mientras promete que se los entregará personalmente a AMLO el día en que, sintomáticamente, éste la presenta en público como candidata.


—Delfina Gómez, candidata a la gubernatura del Estado de México, aceptó ayer que, durante su gestión como alcaldesa de Texcoco, retenía el 10 por ciento del sueldo de los trabajadores del ayuntamiento, para entregárselo a Morena, a través del grupo de poder de ese partido en el municipio.


Cadena renunció a su candidatura (y regresó campante a su cargo de diputada local) en la creencia de que quitó la mancha a AMLO, a Morena y a ella misma, alegando que recibió medio millón de pesos porque fue víctima de una trampa.


A fin de cuentas ella, Eva Cadena, está purificada y libre de toda culpa, porque hacía poco tiempo había llegado a Morena, procedente del PAN. No se debe olvidar que el dos de febrero de 2016 AMLO anunció en Tabasco que quienes renunciaran a sus partidos para irse a Morena “se limpiaban”.


“Todo el que está en el PRI y decide pasarse a Morena, y se arrepiente de todo lo que pudo haber hecho mal, se le debe de perdonar, porque se limpian”, expresó, al dar la bienvenida al expriista Evaristo Hernández Cruz, a quien antes había acusado de “corrupto”.


Y Delfina Gómez reconoció ayer que como alcaldesa de Texcoco hacía descuentos vía nómina con consentimiento de los trabajadores: un total de 13 millones 104 mil 167.45 pesos en tres años, para el Grupo de Acción Política, encabezado por Higinio Martínez, el hombre de AMLO en el Edomex.


Antes de que fueran difundidos los documentos firmados por Delfina Gómez, demostrando la veracidad de este diezmo, ella había dicho en el primer debate de candidatos del Edomex que “nos está yendo súper requetebién”.


Quizá sea cierto, pero por lo pronto ella y Eva Cadena violan los estatutos de Morena asentados en el Cofipe: “Quedarán prohibidas las tribus, facciones, grupos, corrientes internas y la asignación de cargos por cuotas, el clientelismo, y el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad”.


Estatutos impecables… en el papel.


Pero falsos… en la realidad.



Este artículo fue publicado en La Razón el 27 de abril de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.

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