
Acerca de la resolución del juez 14 de Distrito en Materia Civil, Guillermo Campos Osorio –con fecha del 15 de julio pasado– sobre el litigio entre la periodista Carmen Aristegui Flores y MVS Comunicaciones, hay quienes lo han definido coloquialmente como un “cada quien su golpe”, en relación con accidentes de tránsito donde priva Salomón. Desde mi punto de vista se equivocan.
La resolución del juez determina que Aristegui no lucró indebidamente con la marca MVS ni los contenidos generados por la radiodifusora, dentro de sus actividades profesionales donde también se halla el portal que lleva su nombre. Fue ilegal la cancelación del programa, anota el juez. Vale la pena decir que esas demandas fueron entabladas por la parte patronal como parte de la respuesta jurídica a la demanda central de la periodista: ser reinstalada porque MVS la despidió el 15 de marzo de 2015 luego de que Aristegui dio un ultimátum, condicionó su estancia laboral en la emisora si no eran reinstalados integrantes de su equipo de trabajo que fueron despedidos por involucrar a MVS en el proyecto Mexicoleaks.
Este jueves, el semanario Proceso y Aristegui Noticias, aludieron solo al triunfo legal de Carmen Aristegui expuesto líneas arriba pero no informan sobre el motivo central de la querella de la periodista que es, como he dicho, ser reinstalada. Este jueves también, etcétera informó que, además de las resoluciones favorables para la comunicadora, el nudo central del litigio, es decir, la reinstalación, fue decidida en favor de MVS: la empresa no tiene la obligación de reinstalar a Aristegui y su equipo, tal y como expuso el 24 de mayo de 2015 ante el juez cuando también promovió las demandas mercantiles arriba aludidas.
Como el sitio de la revista etcétera informa este viernes, mediante un boletín la empresa de Joaquín Vargas detalló que el juez validó la terminación del contrato dada en marzo de 2015, sin que se impusiera el pago de algún tipo de indemnización.
¿Cada quien su golpe? En este caso podemos imaginar que dos autos chocaron, allá por las calles de Polanco, y que uno quedó inservible mientras que el otro tiene averías en el cofre y se le ponchó una llanta.

