Sólo para repasar, el preponderante define a ese agente económico que ostenta más de 50% de participación del mercado de telecomunicaciones y que, con ello, tiene y ejerce una influencia anticompetitiva en detrimento de sus competidores, pero, sobre todo, del bienestar del consumidor.
En plena fase de implementación de medidas de regulación asimétrica aplicables a ese operador en busca de la gestación de competencia efectiva, las telecomunicaciones en México registran a la fecha ocho trimestres de continua reconcentración de mercado en el segmento móvil.
Ingresos, reconcentración. El mercado generó ingresos por 293,653 millones de pesos (mdp) en el 2019 y 80,794 mdp en el cuarto trimestre del 2019 (IV Trim 19).
En los pasados ocho trimestres, la subsidiaria del preponderante (Telcel) se ha apropiado crecientemente de participación de mercado, por la provisión de servicios de voz y datos y comercialización de dispositivos móviles. Esta trayectoria ascendente ha llevado el peso de Telcel de 68.2% en el IV Trim 17 a 70.7% en el IV Trim 18, y más recientemente a 72.3% en el IV Trim 19. Con esta trayectoria en breve, el preponderante recuperaría sus niveles previos a la reforma.
Medido por el Índice Herfindahl Hirschman (IHH), la estructura del mercado pasó de un nivel de concentración que se aproximaba a 5,000 puntos en el 2017 (zona ya de excesiva concentración), a 5,642 puntos en IV Trim 19, con lo que evidencia la pérdida de ganancias en competencia al tomar la forma de “u aplanada” en el último lustro (2015-2019).
Líneas y pospago, reconcentración. El número de líneas móviles llegó a 124.2 millones al IV Trim 19 (penetración de 98.1% entre la población), pero nuevamente, con efectos discernibles de creciente acumulación relativa del preponderante en la estructura del mercado.
El operador preponderante pasó de ostentar 61.92% del total de líneas en el mercado en el IV Trim 18 a 61.93% al cierre del IV Trim 19.
En el subsegmento de pospago, el de usuarios de mayor consumo de servicios y de mayor gasto en adquisición de dispositivos, el agente preponderante registra una aún más marcada tendencia al alza desde la segunda mitad del 2018, es decir, por seis trimestres consecutivos.
La participación en líneas de pospago de Telcel pasó de 61.3% en el II Trim 18 a 64.1% al IV Trim 18, esto es una ganancia de mercado de 2.8 puntos porcentuales. Así, hoy supera incluso el nivel que registraba cuándo fue definido como agente económico preponderante, en marzo del 2014 (62.2 por ciento).
Esto fue evidenciado periodos atrás por comisionados del IFT, quienes señalaban que mientras que la participación de mercado total en líneas móviles del preponderante había descendido en esos días, en el caso de pospago registraba una trayectoria ascendente e incluso superior a ésta.
Con todo, vemos un agente económico preponderante in crescendo.
Este testimonio cuantitativo nos da muestra de la necesidad de ajustar y adicionar medidas que cumplan con este cometido en la regulación asimétrica, para concretar la renivelación del terreno competitivo.
En la próxima revisión al marco regulatorio de preponderancia, el regulador debe no sólo detonar y acelerar la desconcentración de mercado, sino también frenar y revertir la reconcentración en ingresos y líneas, especialmente en el subsegmento de pospago. Toda vez que esto imposibilita el desarrollo de la competencia y una dinámica eficiente del mercado.
Este artículo fue publicado en El Economista el 27 de febrero de 2020, agradecemos a Ernesto Piedras su autorización para publicarlo en nuestra página.
Autor
Experto en telecomunicaciones. Director general de la consultoría The Competitive Intelligence Unit.
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