¿Cómo es posible que la identidad y el funcionamiento de una estación de radio universitaria dependa de quién sea su director?
Con Radio UNAM, así sucede desde su fundación, que este junio de 2017 cumple 80 años al aire. Dignos de celebrarse, sin duda, debido a las personalidades que ahí dejaron su esfuerzo y talento, pero ocasión (una más) de recordar que la estación lleva muchos años languideciendo debido al descuido de las autoridades universitarias.
A 80 años de existencia, Radio UNAM no cuenta con más criterios editoriales que las palabras dichas por su primer director, Alejandro Gómez Arias, en el discurso de inauguración.
Carente de firmes lineamientos operativos, ha variado sus intereses, sus apoyos, la clase de programas que favorece, dependiendo de quién sea el director y de qué tan bien “conectado” esté con el rector, de quiénes sean sus amigos en el reducido mundillo de la cultura universitaria, qué temas considera “culturales” y cuáles no.
No solo eso: a pesar de que la ley lo indica, ni Radio UNAM ni TV UNAM cuentan con la figura del defensor de las audiencias. Ambos temas —lineamientos de operación y defensoría de audiencias— forman parte del plan de trabajo del actual rector. Pero no se han reportado avances. Y vaya que han tenido tiempo.
Ausencia permanente de claridad y lineamientos
“La política que tiene Rectoría para gestionar a Radio UNAM es… nula”, opinó un trabajador, en una entrevista concedida a etcétera. Coincido. Basta recordar que cada administración, a manera de gobierno sexenal, ha tenido un signo diferente, por más que existan “objetivos generales”1 que se cumplen con mayor o menor fortuna, dependiendo de cómo se interpreten. He aquí el problema. Que son tan abarcadores, que se prestan a diversas traducciones.
Así como sucede con las leyes, que deben ser traducidas en normativas, de la misma manera los objetivos generales que tiene la emisora deberían ser aterrizados en lineamientos de operación dictados por la rectoría, en el más alto interés de la institución. Parámetros muy concretos, que señalen géneros radiofónicos a abordar, temáticas permitidas y restringidas, equilibrio entre los estilos de programas, personalidad diferenciadora entre frecuencias y más. Hasta el momento, la más clara definición que tienen es que la frecuencia AM es para los escuchas conservadores, (“históricos”, los llamó Fernando Chamizo) y la FM se dedicaría a “acercarse a los jóvenes” (sin que se sepa qué clase de jóvenes es su audiencia meta).
En 2003, el entonces director (lo fue tres veces), Fernando Escalante, habló de sus planes. En entrevista, dijo:
Lo que vamos a buscar es trabajar sobre los fundamentos de Radio Universidad de 1937, lo que es su acta constitutiva, por qué nació, cuáles son sus principios básicos, los de Gómez Arias.
Queremos juntar a un Consejo Consultivo que determine si esos principios son actuales, si son los del siglo XXI o si requieren modificaciones, cuáles modificaciones y llegar a un punto donde conformemos un nuevo perfil de lo que es Radio Universidad.
El proyecto se reduce a eso, por eso no hablo de programas, lo que estamos intentando es un cambio de raíz, de la base. Y ya que decidamos cuál es el perfil, para qué sirve Radio Universidad, entonces buscamos los programas adecuados para cumplir con ese perfil y eso nos lo va a dar un Consejo de intelectuales de renombre, universitarios de renombre2.
Esta declaración es reveladora de dos cosas: una, que en 2003 se tenía como único faro lo dicho por Alejandro Gómez Arias en 1937. Dos, que desde entonces se habla de formar un Consejo Consultivo. Es el año 2017. Seguimos en las mismas.
Direcciones de personalidad, no de institución
Hasta ahora, el resultado de cada gestión ha dependido de la suerte. De que a Radio UNAM le “toque” un buen director. Alguien me comentó que esperaba cosas buenas de la gestión de Benito Taibo, ya que “es buena persona y ha hecho radio”. También: “Fernando Álvarez del Castillo es muy culto, no fue tan malo, pero esperábamos una mejor dirección”. De Chamizo: “fue déspota y prepotente, pero consiguió que la Rectoría se fijara en Radio UNAM para obtener más presupuesto y remodelar la estación”.3
¿Aún dependemos a ese grado de los perfiles y temperamentos? ¿Para qué creamos entonces una institución si no es para que vaya más allá de los individuos? Al menos con respecto a Radio UNAM (y Tv UNAM), la forma de operar sigue siendo personalista. Y esto es porque en 80 años, aún nadie ha decidido con exactitud, qué o quién es Radio UNAM.
Cada director se hace un concepto de la estación actúa en consecuencia, con mayor o menor fortuna, con buenas, malas o regulares intenciones. Cada director está solo, para bien, y para mal. Si sabe de radio, de música, de literatura y es buen administrador y líder, qué maravilla. Si no, suerte para la próxima.
Así, en contraste con directores grandiosos y casi legendarios, como el escritor Max Aub (quien sumó a la estación a unos jóvenes José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis) o el director de orquesta Armando Zayas (quien resistió al frente de la estación durante la entrada del ejército a Ciudad Universitaria, en 1968), hemos tenido en Radio UNAM personas verdaderamente impresentables, como Renato Dávalos.
Ante la falta de normativas que hagan operativa la filosofía establecida por Gómez Arias, cada director interpreta a su modo las categorías de “radio universitaria” y “radio cultural”; define lo que es la “experimentación radiofónica”, la “buena música”, la “cultura” y muchos elementos más.
Gestos para el papel
La necesidad de lineamientos de operación para Radio UNAM es algo que pusieron sobre la mesa personalidades como Miguel Ángel Granados Chapa y Daniel Cazés, o el propio exdirector Fernando Escalante. El actual rector Enrique Graue no ha sido la excepción. En un acuerdo publicado el 18 de agosto del 2016, estableció la formación de un Consejo Consultivo “que tiene por objeto analizar y recomendar estrategias y acciones para diseñar políticas generales en materia de producción, programación y transmisión de TV UNAM y Radio UNAM”4.
Suena bien Aunque se hayan tardado unas pocas décadas (un acuerdo similar, del 2005, no llegó a nada). Lo malo es que, desde agosto de 2016, en que se publicó este acuerdo en la Gaceta UNAM, no hay más rastro de este Consejo Consultivo (conformado en su mayoría por miembros de la alta burocracia universitaria, el rector en primer lugar). A pesar de que el acuerdo establece que se deberían publicar los lineamientos de operación en un plazo máximo de 60 días, no hay noticia de ellos. Nuestra investigación acuciosa en ese sentido arrojó resultados negativos.
Naturalmente, cabe la posibilidad de que dichos lineamientos en efecto existan, pero que se mantengan privados, del conocimiento únicamente de sus integrantes y de los mandos altos y medios de la radio y la televisión universitarias. Si es así, afirmo que deberían ser públicos.
Sin embargo, no lo creo, debido a que durante la segunda mitad del 2016 la desastrosa dirección de Dávalos hizo lo que quiso y TV UNAM vivió una de sus grandes crisis.
Los motivos
Si tomamos como contraste el estructurado avance en temas de tecnología que presenta la UNAM, la manera en que se establecen nuevas carreras y planes de estudio, sus éxitos en robótica, la vinculación con la comunidad de ex alumnos, entre otras cosas, me queda claro que dentro de la institución son perfectamente capaces de establecer lineamientos de trabajo y cumplirlos.
Curiosamente (lo digo con ironía) son dos temas con implicaciones políticas en los que las autoridades de la UNAM son más descuidadas y omisas: la seguridad dentro de sus campus (implicaría enfrentarse al narcotráfico), y sus medios de comunicación, los cuales tienen el potencial de incomodar a más de uno.
Los motivos son transparentes: no arriesgar el presupuesto, no dejar de utilizar a la UNAM como trampolín para el siguiente cargo. Total, ¿quién escucha Radio UNAM? ¿Para qué hacer olas? El caso Perelló es tristísima muestra de ello. Diez años duró el hombre al aire, insultando a diestra y siniestra, alcoholizado ante el micrófono y la UNAM lo mantuvo ahí, ya que tan poca gente lo oía que su impacto era mínimo.
En espera de resultados
Pero no solo es la reducida audiencia lo que explica que Perelló se sostuviera. Otro elemento es que Radio UNAM ignora toda queja y petición de sus radioescuchas. No es estación comercial, y por eso no tiene miedo de perder publicidad. Y, en abierta transgresión a su obligación legal, no ha creado la figura de Defensor de las Audiencias.
Algunas veces las autoridades han mencionado su propósito de hacerlo, pero si tal señor o señora existe, nadie conoce su nombre. No hay mecanismos para hacerle llegar observaciones y quejas. Nada de eso. Si uno quiere lograr un cambio, hay que confiar en “encender” las redes sociales. De lo contrario, la rectoría ni ve, ni oye ni difunde comunicados manifestando su “indignación”.
Estamos a diez meses de que el rector emitió el acuerdo que mencionamos arriba. Tiempo más que suficiente para definir y hacer públicos los lineamientos de operación para Radio UNAM. Diez meses sin noticias en ningún sentido.
Quizá consideren que, comparados con 80 años de ambigüedad, diez meses de espera es poca cosa. O han estado más ocupados preparando el banquete de aniversario con muchos invitados. Que se diviertan.
Notas:
1 “-Servir de vínculo y enlace entre los universitarios y con la sociedad en general.
-Participar en las tareas de extensión de la cultura y el quehacer universitarios.
-Investigar nuevos métodos de producción radiofónica y, a través de éstos, experimentar formas diversas de expresión y difusión didáctica y cultural”. Fuente: www.radiounam.unam.mx
2 Tapia Marín Dalia. “Retos y perspectivas de la radio universitaria de cara al siglo XXI.
Caso específico: Radio Universidad Nacional Autónoma de México”. Tesis de licenciatura. UNAM, 2003. Pag 75. (Las cursivas de la cita son nuestras).
3 Testimonios ofrecidos a esta reportera, de personas que pidieron el anonimato.
4 “Acuerdo por el que se crea el Consejo Consultivo de TV Unam y Radio UNAM”. Gaceta Digital UNAM No. 4805, 18 de agosto del 2016, páginas 24 y 25. http://acervo.gaceta.unam.mx/index. php/gum10/issue/view/5020/showToc