Esta mañana, Claudia Sheinbaum intentó lavarle la cara a López Obrador en el caso de Hernán Bermúdez, líder de “La Barredora”. Y en ese intento, MINTIÓ.
Según la presidenta, AMLO —como presidente— y Adán Augusto López —como secretario de Gobernación— ordenaron al entonces gobernador interino de Tabasco, Carlos Merino, despedir a Bermúdez Requena.
Pero horas después, Adán dio otra versión: aseguró que cuando Bermúdez fue separado ya no era titular de Segob, sino senador con licencia y precandidato presidencial. Y en efecto, el 16 de junio de 2023 López Hernández presentó su renuncia a la Secretaría de Gobernación para contender por la candidatura presidencial de Morena. Desde entonces, hasta que concluyó la farsa de la contienda de corcholatas, se dedicó de lleno a sus aspiraciones, incluso atacando públicamente a Sheinbaum y acusándola de manipular encuestas.
¿Cuándo dejó realmente Hernán Bermúdez la Secretaría de Seguridad de Tabasco? El 5 de enero de 2024, tras una ola de violencia que AMLO desestimó. Fue el vocero Juan Carlos Castillejos quien informó de la RENUNCIA de Bermúdez y anunció que José del Carmen Castillo, entonces comisionado de la Policía Estatal, asumiría como encargado de despacho.
Recordemos el contexto: entre el 22 de diciembre de 2023 y los primeros días de enero de 2024, Tabasco sufrió una ola de violencia. El 4 de enero, encapuchados asaltaron al menos 25 comercios de Villahermosa.
¿Qué dijo AMLO? Que todo era propaganda.
Fiel a su estilo, minimizó la violencia en su estado natal y culpó a la “difusión mediática”:
“Aprovecho para comentar que ayer hubo algunos robos en Villahermosa y también, con propósitos propagandísticos, hubo mucha difusión de esto (…) Y digo propaganda porque afortunadamente no pasa a mayores, pero sí hay mucha difusión. Porque son reacomodos que se dan en las bandas, en la delincuencia y se magnifican porque también estamos en México en temporada de elecciones”.
Desde octubre de 2022, AMLO fue alertado sobre Hernán Bermúdez y en lugar de ocuparse de los criminales, decidió —para no variar— atacar a la prensa.
El 17 de octubre de 2022, Dalila Escobar, reportera de Proceso, cuestionó al mandatario sobre los informes de inteligencia que ya daban cuenta de los vínculos del exsecretario de Seguridad con el crimen organizado. López Obrador atacó al medio, atacó a la reportera, evadió la pregunta concreta y se puso a dar clases de moralidad.
Así lo dijo:
Primero, que Adán es un hombre honesto, lo conozco bien.
Segundo, que hay muchos ataques de la prensa conservadora, incluyendo a Proceso.
Y tercero, que la gente nos tiene confianza y saben que nunca vamos a traicionarlos.
Y remató: “vámonos a desayunar”.
En conclusión: López Obrador JAMÁS ordenó la destitución de Hernán Bermúdez. Cuando tuvo frente a sí la oportunidad de actuar, optó por encubrir. Cuando la prensa lo exhibió, la desacreditó. Y ahora, Claudia Sheinbaum MIENTE para reescribir la historia y proteger al hombre que la inventó políticamente: su creador, Andrés Manuel López Obrador.

