No cumple 40 años, pero el panista Marko Cortés ya consiguió el honor de muchos padres de la patria: tiene una calle. ¿Cómo lo logró? Gestionando, como diputado, cinco millones de pesos, salidos de nuestros impuestos, para un proyecto cultural y… le pagaron poniendo su nombre a un bulevar.
Michoacano y jefe de la bancada del PAN, Marko Cortés cabildeó en la Cámara de Diputados cinco millones de pesos, del llamado “fondo de moches”, y los donó a Numarán, pueblito de Michoacán, para la construcción de un centro de danza folclórica, dibujo y pintura, teatro, canto y coro.
Lo curioso es que Marko Cortés ni siquiera es de Numarán, sino de Zamora. Pero el alcalde de Numarán, Daniel Zárate, tuvo a bien agradecer sus buenos auspicios inmortalizando su nombre en una de las principales vías del pueblo, porque “dio el apoyo de los grandes amigos”.
Pareciera que eso de que las obras lleven su nombre suele gustar a políticos michoacanos. No olvidemos que en 2014, siendo diputado, el actual gobernador de Michoacán gestionó 4.6 millones de pesos para un centro cultural en Tingambato, que fue nombrado “Ing. Silvano Aureoles Conejo”.
Es decir, que es de unos cinco millones de pesos el promedio de gestión de dinero por parte de un legislador michoacano para hacer que su nombre aparezca en un bulevar o en un centro cultural: millones de pesos que, no se puede olvidar, proceden a fin de cuentas del erario.
Aunque el nombre y el dinero público no sólo están ligados a Marko Cortés en bulevares, pues acaba de comprarse un coche eléctrico para “ayudar a combatir la contingencia ambiental” en la CDMX: el novedoso auto costó la friolera de 599 mil pesos y fue financiado por el Poder Legislativo.
Pero ese coche eléctrico es para la gran escena de políticos oportunistas en los momentos de las contingencias ambientales, porque hace poco en Michoacán un hermano de Marko Cortés (David Alejandro) tuvo problemas de tránsito mientras conducía un Volvo S60, de entre 250 mil y 400 mil pesos.
Cualquiera puede tener un problema de tránsito y, quien pueda pagarlo, un coche caro. El asunto es que en documentos de ese Volvo, con placas de circulación de Michoacán PPJ 87-95, indicaban que es propiedad del coordinador del PAN en la Cámara de Diputados.
Marko Cortés también fue jefe de campaña de Gustavo Madero, quien hizo diputado al exalcalde de Monterrey Fernando Larrazabal, cuyo hermano visitaba casinos y recibía hasta 400 mil pesos, cuando unos sicarios quemaron vivas a 52 personas en el Casino Royale para extorsionar a los dueños.
Pues el nombre del panista Marko Cortés ya engalana un bulevar de Michoacán.
Que costó cinco millones.
Este artículo fue publicado en La Razón el 09 de mayo de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.
