Viaje en jet privado de Armenta costó la vida de al menos 10 poblanos por negligencia ante las lluvias

Por Alejandra Escobar y Orquídea Fong

El viaje en jet privado que el gobernador de Puebla realizó a Nueva York del 6 al 9 de octubre costó la vida, por negligencia gubernamental, de al menos 10 poblanos y de también un ejemplar de tigre de Bengala. 

Distraído con su desplazamiento –que fue revelado por etcétera– supuestamente por una emergencia médica, Alejandro Armenta no se preocupó de la seguridad de sus gobernados. 

El huracán “Priscilla” y otros dos fenómenos golpearon con toda su fuerza al estado de Puebla y otras entidades durante la noche del 9 de octubre y la madrugada del día 10. Ni el gobierno de Puebla ni su gobernador, Alejandro Armenta, dieron ninguna clase de advertencia a la población ni organizaron la instalación de albergues.

Esperaron a que la tragedia fuera un hecho y desde la mañana del día 10 hasta este domingo 12, se encuentran luciendo un amplio despliegue de acciones de atención a posteriori, haciéndose pasar como un gobierno solidario y humanista.

Al momento se ha informado de la muerte de diez personas y un tigre de Bengala por causa de las inundaciones y los deslaves. A nivel nacional la cantidad de fallecidos es de 44. 

Sin aviso de la magnitud de la tragedia

Los primeros avisos de la eventual formación del huracán “Priscilla” se dieron por parte de Conagua en fecha tan temprana como el 3 de octubre. Pasaron 6 días en que las autoridades de Puebla y otros estados pudieron tomar precauciones, pues el huracán golpeó con toda su fuerza durante la noche del día 9.

Los días 7 y 8 de octubre el Servicio Meteorológico Nacional avisó de lluvias torrenciales y riesgo de inundaciones en el estado. El 8 de octubre, Conagua emitió la alerta sobre lluvias torrenciales para regiones de Hidalgo, Puebla, Oaxaca y Veracruz. Armenta no replicó nada, él estaba en Nueva York. El gobierno de Puebla también negligente, no informó.

En el portal oficial del gobierno de Puebla, sólo se emitieron dos comunicados el día 8 de octubre que exclusivamente informaron sobre la suspensión de clases en escuelas de educación pública: “los días 8 y 9 de octubre en instituciones públicas de las Sierras Norte y Nororiental de la entidad poblana, debido a un frente frío y dos disturbios que provocarán lluvias intensas en municipios de esa parte del territorio poblano”.

Sobre albergues a los cuáles acudir, nada. Sobre qué zonas corrían riesgo, nada. Sobre los peligros de permanecer en la sierra, nada. 

Por parte de Protección Civil Estatal de Puebla se informó meramente, el 9 de octubre por medio de tres publicaciones en X, de la proximidad de “lluvias intensas” en el estado, sin ninguna clase de alerta a la población sobre la necesidad de trasladarse a albergues. Se trató de avisos técnicos, no de llamados a la acción. 

Una revisión hecha por etcétera a la cuenta de X del gobierno de Puebla y a la cuenta del gobernador Armenta en los días previos a la tragedia arrojó una absoluta falta de previsión, inexplicable si se toma en cuenta que el país completo recibió este año –desde hace semanas– la mayor cantidad de lluvias de las últimas décadas.

En la cuenta del gobierno de Puebla estos fueron los contenidos:

El 6 de octubre (día del inicio del viaje del gobernador) hubo 34 tuits. Ninguno de ellos avisaba sobre las lluvias en general, ni sobre “Priscilla” en lo particular.

El 7 de octubre hubo 41 tuits. Ni uno solo de ellos traía avisos sobre las lluvias. Se compartió la “mañanera” poblana, con la ausencia de Armenta. Hubo al menos diez tuits de felicitaciones de cumpleaños a funcionarios.

El 8 de octubre hubo 57 tuits. Ninguno fue para alertar sobre las lluvias. Para este momento Conagua y el SMN ya tenían claridad de lo que venía. El propio gobierno, en su sitio web, había anunciado la suspensión de clases. Pero no lanzó ninguna alerta general.

El 9 de octubre, todo el día, fue la antesala del golpe de las lluvias. Toda la jornada, en redes sociales del gobierno, se lanzaron publicaciones “normales” y sólo un aviso que señalaba que “la temporada de lluvias ya está aquí”, sin ningún llamado a la alerta. Nunca se mencionó a “Priscilla”.

Para la mañana del 10 de octubre ya era demasiado tarde.

Mismo caso para la cuenta del gobernador, que estuvo ausente de su “mañanera” del 6 al 9 de octubre. El 8 de octubre etcétera reveló su viaje en avión privado y 9 de octubre por la mañana se mofó de esta revelación con un posteo desde CDMX que decía que “trabajo mata grilla”.

A lo largo del 9 de octubre, luego de promover un encuentro tecnológico en CDMX, Armenta publicó 10 tuits más, entre ellos un par celebrando sus 300 días frente al gobierno. Ni un solo aviso sobre las lluvias.

El 10 de octubre ya el estado se encontraba bajo el agua. Muy temprano, Armenta cambió el tono. En un tuit de las 8:15 am publicó un video en el que dijo que “ante afectaciones por las lluvias me dirijo personalmente” a la zona afectada, en la Sierra Norte de Puebla.

Es decir, hasta que se dio la tragedia, el gobernador y el gobierno dieron atención a la misma. No hubo ninguna acción preventiva en ningún sentido, ni operativa ni comunicativa.

Un viaje muy caro en dinero y en vidas

En esa negligencia y descuido jugó un papel fundamental el viaje que el gobernador Armenta hizo a Nueva York a partir del lunes 6 de octubre en que luego de su mañanera, “desapareció” de sus redes sociales y de las de gobierno, pues se postearon en sus respectivas cuentas contenidos generales o “viejos” para fingir presencia. 

El viaje en jet privado no sólo costó un millón de pesos, sino que costó vidas.

Mientras Armenta estaba de viaje, supuestamente por una emergencia de salud familiar, los poblanos no contaron con información precisa para resguardarse de la tormenta tropical Priscilla y los remanentes de la depresión tropical Raymond.

Mientras el equipo de comunicación social del gobernador y su gabinete intentaban ocultar la ausencia del gobernador, las familias no tuvieron oportunidad de abandonar sus hogares o prepararse para la desgracia.

El 8 de octubre, poco después de las 10 de la noche, Alejandro Armenta aterrizó en el aeropuerto de Toluca en un jet privado luego de que el vuelo fuera desviado. Originalmente aterrizaría a las 10:03 PM en Puebla, sin embargo y sin explicación, el morenista arribó a Toluca y, a la mañana siguiente, fingió un evento en la Ciudad de México con un video donde incluso, se mofó de los editores de etcétera con la frase “trabajo mata grilla”.

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