En un mundo donde el odio, la polarización, el rechazo a la otredad y las noticias falsas prevalecen, parece no hacer espacio para la inocencia, la ternura, la fantasía, ni los peluches. Con todo, hay personajes entrañables que han cruzado a varias generaciones y que siguen vigentes: uno de ellos es Winnie the Pooh, ese osito barrigón con playera roja amante de la miel que vive en el Bosque de Los Cien Acres y cuyo mejor amigo es Christopher Robin.
Si bien hoy Winnie the Pooh pertenece a The Walt Disney Company, su origen es canadiense y está basado en una osezna negra que fue encontrada por el soldado y veterinario canadiense Harry Colebourn en la estación de trenes de White River en Ontario, Canadá. Colebourn bautizó a la osezna como Winnie, en honor a Winnipeg. La osezna era huérfana porque a su madre la había matado un cazador y Colebourn pagó 20 dólares por la pequeña, quien se convertiría en la mascota del Cuerpo Veterinario del Real Ejército Canadiense. Colebourn y sus compañeros en el regimiento fueron emplazados para combatir en Europa en la Primera Guerra Mundial y la osezna los acompañó ganándose el cariño y el afecto de los soldados. Sin embargo, como la guerra se recrudeció para Colebourn y el regimiento era muy difícil cuidar de la pequeña plantígrada por lo que se tomó la decisión de dejarla en el Zoológico de Londres el 9 de diciembre de 1914, donde se convirtió en una de las máximas atracciones del lugar.
Un día de 1924, Christopher Robin -de cuatro años de edad-, hijo del escritor A. A. Milne, fue llevado al Zoológico y quedó prendado de la osezna, al punto de que al osito de peluche que tenía y al que había bautizado como Edward lo renombró Winnie en honor a la distinguida huésped del Zoológico londinense. Edward era un osito que Christopher recibió como obsequio en su primer cumpleaños.
Alan Alexander Milne, mejor conocido como A. A. Milne (18 de enero 1882 – 31 de enero 1956), fue un escritor británico reconocido mundialmente por los cuentos para niños que escribió, en especial aquellos donde Winnie the Pooh es el protagonista. Milne se integró al ejército británico durante la Primera Guerra Mundial y también combatió en la segunda gran conflagración.
Milne contrajo nupcias con Daphne de Sélincourt en 1913 y Chrstopher nació en 1920. Con anterioridad Milne había publicado versos humorísticos en la revista Punch y también elaboró obras de teatro y guiones de cine. Aconsejado por su editor, aunque Milne quería escribir sobre todo novelas de misterio, fue convencido del amplio mercado que existía para los cuentos para niños.
Tras observar a su hijo Christopher Robin, quien tenía, además de su osito de peluche a otros caracteres como un canguro, un cerdito y un tigre, Milne comenzó a escribir cuentos y en 1926 nació Winnie the Pooh y las ilustraciones de la historia corrieron a cargo de Ernest Howard Shepard. Este ilustrador y caricaturista usó al osito de peluche de Christopher Robin para diseñar a Winnie. Los amiguitos de Winnie en el Bosque de los Cien Acres –i. e. Igor, Tigger, Piglet, Kanga y Roo- que, como se explicaba, eran peluches que el niño Christopher Robin tenía, fueron incorporados a las aventuras del osito.
Cuando el cuento salió a la luz por primera vez vendió decenas de miles de copias en Inglaterra y Estados Unidos. Los cuentos de Winnie the Pooh han sido traducidos a 35 idiomas, incluida una exitosa edición en latín. En 1961 Walt Disney obtuvo los derechos iniciales para adaptar las historias del autor A. A. Milne tras el interés de las familias de todo el mundo en los libros, operando bajo el pago de regalías semestrales a los herederos -Milne falleció en 1956. En el año 2001 la empresa del ratón realizó un pago único de 350 millones de dólares a los herederos y fideicomisos para adquirir la propiedad definitiva de los personajes. En 2022 los cuentos originales de A. A. Milne entraron en el dominio público en Estados Unidos, aunque Disney conserva de forma exclusiva su icónica versión visual del osito con su playera roja.
Cabe destacar que en los cuentos de A. A. Milne y en las ilustraciones de Ernest Howard Shepherd, el osito antropomorfo no usaba ninguna vestimenta. En 1932 el productor Stephen Slesinger creó la primera versión a color del personaje y eligió una camisita roja para que hiciera contraste con el cuerpo amarillo del osito, algo que Disney adoptó y popularizó años después. La vestimenta de Winnie fue creada para un disco ilustrado de RCA Victor y otros productos comerciales.
Winnie the Pooh es una de las franquicias más redituables colocándose como la tercera más exitosa de la historia superando a otras como Harry Potter y Star Wars con un valor de 80 mil millones de dólares. Si bien la franquicia incluye películas y series de televisión, los ingresos proceden especialmente de la venta de memorabilia. Para Walt Disney, WIiinie the Pooh es la segunda franquicia más redituable entre sus caracteres icónicos y se encuentra muy cerca de Mickey Mouse. En 2002 la revista Forbes designó a Winnie como el personaje de ficción más rentable y en 2006, en ocasión de su 80° aniversario se inauguró su estrella en el paseo de las celebridades de Hollywood.
En la Unión Soviética durante la Guerra Fría, se dio a conocer una exitosa versión de Winnie the Pooh denominada simplemente Винни-Пух dada a conocer entre 1969 y 1972. La animación difiere de Winnie como se le conoce en Occidente y, de hecho, el osito ruso es bastante más dinámico y diligente en su versión soviética en tanto Christopher Robien es eliminado de las historias.
Winnie no es brillante pero es leal y tiene mucho sentido común, lo que le permite ayudar a Igor, Piglet y el resto de sus amiguitos cuando se encuentran en apuros. Es un poeta que ofrece sus creaciones a cambio de alguna golosina o acción que contribuya a resolver problemas. Winnie es goloso y amante de la miel y la leche condensada. A pesar de su glotonería azucarada, es lo suficientemente educado como para no pedir a quienes visita miel o golosinas, sabedor de que esos no son buenos modales. Quizá por esto último se han apuntado similitudes entre Winnie y el osito Paddington, otro plantígrado antropomorfo que tampoco usa pantalones pero que se distingue por sus buenos modales y es bondadoso y agradecido. Por cierto, que Paddington es británico, aunque, según los cuentos, nacido en Perú -tiene ambas nacionalidades- y fue creado por Michael Bond en 1958.
Contrario a lo que se podría suponer, Winnie ha estado inmerso en una tremenda controversia política en la República Popular China (RP China), esto porque críticos del régimen de Xi Jinping han usado al osito de la camisita roja para burlarse del mandatario. Esto ha ocurrido prácticamente desde que Xi ascendió al poder en 2013, cuando, durante un encuentro con el entonces primer ministro de Japón Shinzo Abe, se difundió una imagen que mimetizaba el saludo entre Igor y Winnie. En otra oportunidad, en un encuentro de Xi con el presidente estadunidense Barack Obama se difundió otra imagen de Winnie con Tigger. Los censores chinos se han dado a la tarea de eliminar de las redes sociales todos esos memes y de hecho en 2018 no se distribuyó en el país asiático la película “Christopher Robin” con el argumento de que hay un número determinado de producciones extranjeras que se pueden exhibir en los cines chinos y la cifra ya se había superado en ese tiempo para ese año. Las autoridades chinas tomaron muy mal los memes del líder chino y Winnie the Pooh porque no quieren que se cuestione la autoridad del personaje ni que se haga mofa del partido comunista chino (PCCh). Con todo, la censura china no aplicó a los fastuosos parques de diversiones Disney Shanghái ni Disney Hong Kong que han seguido operando con normalidad.
Si bien Winnie sigue recibiendo gran parte de la atención, como se explicaba, y es una franquicia excepcionalmente redituable, se sabe menos de A. A. Milne y de su hijo de la vida real Christopher Robin. En años recientes, a raíz del estreno de “Christopher Robin”, película de Marc Foster de 2018 estelarizada por Ewan McGregor -en el papel de un Christopher ya adulto que se había olvidado de Winnie- el tema cobró interés. Un año antes, en 2017, se presentó en cines “Goodbye Christopher Robin” de Simon Curtis con Margot Robin y Domhnall Gleeson en los roles de Daphne y A. A. Milne, respectivamente. En esta última película se relata la tortuosa vida del matrimonio entre Daphne y Alan y la frustración de ella al dar a luz a Christopher Robin cuando ella deseaba una niña. El desapego de los padres -en especial de Daphne- hacia Christopher y luego la explotación del chico cuando los cuentos de Winnie the Pooh tuvieron tanto éxito -Daphne organizaba tertulias para que las personas tomaran el té con el muchachito- le causaban frustración y enojo. No sólo eso: cuando fue inscrito en la escuela, los compañeros del colegio se burlaban de Christopher Robin. Éste reprochaba a su padre haberlo puesto en el colegio. Más tarde, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Christopher buscó enrolarse en el ejército pero fue declarado no apto por razones médicas por lo que presionó a su padre para que usara sus influencias y el joven pudiera ir a la guerra, cosa que efectivamente ocurrió. La película inicia con un telegrama donde se informa a A. A. Milne y Daphne que Christopher posiblemente murió en combate. Hacia el final se revela que no murió y vuelve a casa, reconciliándose con su padre, haciéndole saber que uno de los soldados del batallón en que Christopher combatió, entonaba canciones de Winnie para darse ánimo en medio de los horrores de la guerra, comprendiendo la importancia de los cuentos hechos por Milne.
En la vida real, tras la guerra, Christopher Robin se desenvolvió como escritor y dirigió una librería. Se caso con su prima hermana Lesli de Sélincourt y tuvieron una hija, Clara, quien, al nacer fue diagnosticada con parálisis cerebral severa. Tras la muerte de su padre en 1956, coincidió muy pocas veces con su madre Daphne quien se negó a verlo por última vez cuando ella se encontraba en el lecho de muerte. Christopher nuca aceptó regalías de los libros de su padre y decidió donar sus peluches, tanto el del osito Winnie como los de Igor, Piglet y compañía a la Biblioteca Pública de Nueva York. Murió en 1996.
En los últimos años han surgido contra narrativas que han usado a Winnie the Pooh en películas de terror. La anunciada trilogía “Winnie the Pooh: sangre y miel” que comenzó en 2023 donde el osito y Piglet son unos sanguinarios asesinos en represalia por el abandono de Christopher Robin, constituyen la primera adaptación del universo de las “infancias torcidas” sobre el osito de la camisita roja. Hay público para esas historias por supuesto. Aunque hoy por hoy vale la pena celebrar el centenario de Winnie the Pooh, más allá de las reinterpretaciones y giros políticos, siniestros y otros que se pudieran dar al personaje. ¡Feliz cumpleaños Winnie!



