Yalitza Aparicio y la discriminación

¿En México hay discriminación? Claro que sí. Entre muchas otras expresiones, alcanzo a ver dos esenciales. Pienso en Yalitza Aparicio, para explicarme.

1. Yalitza Aparicio conoció la fama a raíz de una extraordinaria cinta, “Roma”. Como ahora se dice, entre las virtudes de la cinta, ella visibilizó la situación de las sirvientas o trabajadoras domésticas como ahora también se dice, para evitar términos peyorativos sobre aquella actividad: sus orígenes, rasgos físicos y alcances culturales son parte del epicentro de la discriminación que ella padece dentro de la cinta y aún fuera de la misma, según lo difundido por estas fechas. Ella ha sufrido discriminación, sin duda.

(Marcus Yam / Los Angeles Times)

2. La empatía generada por Yalitza Aparicio generó, sin embargo, algunos excesos que también son una forma de discriminación. Opinar que ella no es actriz o que sus dotes histriónicas son muy limitadas y hacerlo dentro de un plano de igualdad, es decir, criticar su trabajo como se hace con el de Robert De Niro o el de alguna estrella nobel, fue visto en México como una atrocidad. Y eso es lo que opino yo: Yalitza no es actriz, fue elegida para una cita precisamente porque es arquetipo de las sirvientas en México, tanto, que ella misma no se distanció en actitud y lenguaje del papel que interpretó en “Roma”. No es actriz, o en todo caso sus facultades para ello son muy limitadas, como lo demuestra el hecho mismo de haber sido rechazada para interpretar papeles distintos, entre otros, por ejemplo, para encarnar la Malitzin.

¿Es discriminación afirmar que ella no sintetiza al icono o al emblema de la mexicandad sino que es parte de la pluralidad étnica del país? No. ¿Ella es más mexicana por ser indígena que alguna mujer alta, blanca y con rasgos occidentales, nacida en México? No. ¿Es discriminación afirmar, como lo hago yo, que Yalitza ha extendido lo más posible sus momentos de fama para mantener notoriedad y ganar la mayor cantidad de dinero posible y que eso es harto comprensible? No es discriminación.

Yalitza es un emblema de la discriminación existente en México. No cabe duda. También lo es de la doble moral que la discrimina igual al encontrarle virtudes que no tiene o al asociarla con la mexicandad que no es única ni privativa de ciertos razgos fisonómicos. Incluso, en el colmo, se ha sugerido como referente de belleza y digo el colmo porque ese es un asunto de gustos, vale decir, a unos les puede resultar atractiva Yalitza Aparicio y a otros nos puede resultar atractiva Thalía sin que ello las demerite, más aún, si me permito la licencia de nombrarlas es precisamente porque son personajes públicos y la crítica es inherente a su trabajo.

La discriminación es un flagelo mundial y en México es atroz. El problema adicional es que lo “políticamente correcto” contribuye a fortalecer esa discriminación.

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