
Recomendamos. Las confesiones de un Presidente y los muertos que votan, por Francisco Garfias
Parece que el Presidente pierde el formidable toque social que lo llevó a Palacio Nacional, después de décadas de lucha. Es apenas creíble que haya confesado que prefirió inundar la zona de Chontalpa, de Tabasco —una de las más pobres






