
La muñequita de porcelana
La bailarina pendió las manos en el aire y miró la nada con sus ojos orientales. La ovación irrumpió las tres veces que cerró el telón. Fue la última vez que tendería las alas. Los hechos ocurrieron en las calles

La bailarina pendió las manos en el aire y miró la nada con sus ojos orientales. La ovación irrumpió las tres veces que cerró el telón. Fue la última vez que tendería las alas. Los hechos ocurrieron en las calles

La música cesó y, en ese instante, la bailarina pendió las manos en el aire y vio al horizonte con sus ojos orientales. La ovación la abrazó y duró las tres veces que cerró el telón. Nadie imaginó nunca que

Rosa cedió finalmente a las súplicas de Roberto, sin imaginar que sería el último beso de su vida. Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 9 de julio de 1951. Antes de relatar la tragedia que ocupó las portadas de

Rosa nunca imaginó que, aquella madrugada del 9 de julio de 1951, daría su último beso de amor al corresponder a las súplicas de Roberto en la habitación del hotel Pal, situado en Arcos de Belén del Distrito Federal. Ella