La lectora y el lector lo saben: en Tlaxcala fue un día histórico, irrepetible, pues el gobernador del estado inauguró las primeras escaleras eléctricas tlaxcaltecas en un centro comercial. Como lo oyen. Gil lo leyó en “Sopitas”. El Sol de Tlaxcala lo reportó así: “La emoción de los primeros compradores al ir de shopping y desplazarse de una planta a otra mediante escalones automáticos evitando con ello la fatiga de un esfuerzo físico mayor”. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: Gilga todavía se asombra cuando ve las escaleras que se desplazan misteriosamente ya sea hacia arriba, ya sea hacia abajo.
Declaro solemnemente inauguradas estas escaleras que se mueven solas y por las cuales es posible teletransportarse. Y eso que los tlaxcaltecas no han visto unas cajas de metal muy extrañas donde las personas se encierran, aprietan un botón y en un abrir y cerrar de ojos se encuentran arriba o abajo del punto inicial. Los llaman ascensores, pero también son descensores. Gil les jura que estas cajas metálicas existen.
Peldaños inmóviles
Gil recordó el relato de Julio Cortázar incluido en Historias de cronopios y de famas: “Instrucciones para subir una escalera”: “Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón (…) las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse en pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida, aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que pisa, y respirando lenta y regularmente”.
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