El proyecto para despenalizar el aborto en Chile, propuesto por la presidenta de dicho país, Michelle Bachelet, al fin inició su proceso de discusión en el Poder Legislativo, luego de que la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados aprobara legislar dicha medida.
Con la ponencia de expertos y la presencia de 50 personas, entre partidarios y opositores, la Comisión validó que el dictamen pase al pleno de los diputados para debatir si se permite el aborto en tres casos: cuando peligre la vida de la madre, en malformación fetal y cuando el embarazo sea producto de una violación. Posteriormente, de ser aprobado, pasará a la Cámara de Senadores.
El aborto clínico en Chile era legal desde 1931 hasta que en los últimos seis meses de la dictadura de Augusto Pinochet, en 1989, se estableció que dicho proceso estaría prohibido en cualquier situación.
Por ello, durante la campaña presidencial de Michelet en 2013, la despenalización del aborto fue una de las medidas que más defendió la entonces candidata y es, actualmente, de las pocas propuestas a las que no ha declinado ante las polémicas de corrupción por las que ha atravesado su gobierno.
Según datos del informe anual de Derechos Humanos de la Universidad de Diego Portales de 2012 (el último presentado en este tema) en Chile se practican 70 mil abortos clandestinos cada año, cifra que se maneja como estimada debido a la imposibilidad de dar un dato preciso.
A pesar de que la mayoría en el Congreso es del partido socialista de Michelet, la presión de grupos de derecha y de la Iglesia han retrasado la discusión del dictamen, el cual no ha sufrido modificaciones desde que se propuso en la elección presidencial.
Los opositores a la despenalización han argumentado que la iniciativa es anticonstitucional pues no garantiza la vida de las personas no nacidas. Por ello, se espera que la Suprema Corte de un posicionamiento durante el proceso parlamentario que acaba de iniciar.
Chile, junto con Nicaragua, República Dominicana y El Salvador, son los únicos países de la región que prohíben el aborto en cualquier situación. En otras partes del mundo, sus leyes son equitativas a las que tienen Malta y El Vaticano.
Según datos de julio de este año de la encuestadora Plaza Pública CADEM la mayoría de los chilenos está a favor de la propuesta presidencial: 74% apoya el aborto cuando peligra la vida de la madre y el 72% cuando es producto de una violación o cuando existen altas probabilidades de malformaciones en el feto o de que éste no sobreviva al nacer.
(Con información de El País)
mahy
