Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil admitió que en México ocurren cosas increíbles, inverosímiles, estrambóticas y todos los sinónimos que usted quiera y mande. Las autoridades municipales de Santa María del Mar le entregaron al Presidente un documento en el cual le piden que intervenga para terminar con el bloqueo carretero que les impide la entrada y la salida por tierra a su población. El bloqueo lleva 10 años. Leyó usted bien: ¡10 años! A los líderes de la CNTE se les hace agua la boca.
A Gilga se le ponen los pelos de punta: de esos 10 años, la población huave lleva nueve sin energía eléctrica. Desde 2009, los vecinos de San Mateo del Mar (no confundir) bloquearon el único camino que los comunica con la región del istmo y con el resto del estado. Hace ocho años, esos vecinos distantes, por llamarles de algún modo, les cortaron el suministro de agua. Así viven mil 500 personas.
Los gobiernos estatal y federal se olvidaron de esa perdida comarca. Desde hace 10 años el paso de los habitantes de Santa María del Mar hacia el mundo es por vía marítima. Los problemas de salud, educación, libre tránsito, seguridad y abasto son monstruosos. Así, le pidieron a LiópezObrador que interceda para restaurar los derechos humanos de su población olvidada de la mano de Dios. Esta población huave de Oaxaca vive en la oscuridad. Gil no sabe si a ustedes les parece, como a él, un hecho que representa de pies a cabeza a muchos de nuestros gobiernos.
Buzos caperuzos
Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: aquí hay problemas. En unos cuantos días las consultas evolucionaron: de consultas patito se convirtieron en consultas fantasma.
Oigan esto: “Y de una vez les digo a los del partido conservador y a los fifís, les digo, ya se hizo la consulta para el proyecto del istmo, y la gente, porque el pueblo es sabio, nos dio su confianza, nos apoyó en la consulta. Dijeron que sí al proyecto y va ese proyecto de desarrollo del istmo de Tehuantepec”, así dijo el Presidente.
Gil lo leyó en su periódico La Jornada: “En improvisada consulta, aprueban proyecto transístmico de López Obrador”. Oh, no. Señores editores de La Jornada: cuiden sus palabras porque no estamos para disensiones absurdas, gratuitas, inmoderadas y en fon. Alma Muñoz escribió desde Juchitán: “El presidente Andrés Manuel López Obrador recurrió a una improvisada consulta a mano alzada en la unidad deportiva de este municipio para demostrar el apoyo al proyecto transísmico”.
Resulta que ya se había hecho una consulta secreta y ¿qué creen? El resultado fue a favor. ¡Bravo, viva, la democracia gana! “Siempre nos ven con malos ojos, quisieran que no hiciéramos nada y que nos fuera mal”, dijo Liópez.
Gilga desea que le vaya bien al proyecto del Presidente, faltaba más. Todos en oración con la frente perlada y escalofríos que atraviesan la espalda como si fuera el istmo de Tehuantepec.
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