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Siguiendo a Tocqueville: De la idea de la infinita perfectibilidad humana se sigue la idea de la infinita posibilidad de mejora. De ambas, la infinita vocación de cambio. De ésta, la permanente inconformidad con el estado de cosas existente.

* El espíritu del progreso lleva en germen, como motor, el espíritu de la inconformidad y el cambio. Si el progreso existe, siempre podremos estar mejor. Siempre debemos estar, por tanto, inconformes con lo que tenemos. La revolución es la hija exagerada del germen de la perfección alcanzable.

* La más profunda y genital explicación de los celos es probablemente de Baruch Spinoza:

“Ética: Proposición XXXV: “Si alguien imagina que la cosa amada se une a otro con el mismo vínculo de amistad, o con uno más estrecho, que aquel por el que él solo la poseía, será afectado de odio hacia la cosa amada, y envidiará a ese otro”.

Sigue Spinoza: “Quien imagina que la mujer que ama se entrega a otro, no solamente se entristecerá por resultar reprimido su propio apetito, sino que también la aborrecerá porque se ve obligado a unir la imagen de la cosa amada a las partes pudendas y las excreciones del otro”.

* Ovidio: “Amantes, conviene que esperemos y temamos a la vez;/ hay que ser insensibles para amar lo que nadie nos disputa”.

* Cioran: Hay que estar siempre del lado de los oprimidos sin olvidar que están hechos del mismo barro que sus opresores.

* Mi maestro jesuita: “La educación es lo que queda cuando se ha olvidado todo”.

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