Un proceso electoral marcado por la violencia y asesinatos de candidatos e integrantes de sus equipos u operadores políticos a niveles municipal y estatal. Partidos políticos sumidos en divisiones que presagiaban guerra. Un gobierno federal inmerso en mala publicidad, en escándalos propios y ajenos, en resultados insuficientes. El nuevo INE golpeado por la frivolidad y la indiscreción al cuarto para las doce.
La CNTE y la CETEG poniendo contra las cuerdas la Reforma Educativa con su amenaza de boicot electoral y huelga general. El operativo de vigilancia y seguridad federal como recurso final para garantizar el derecho de tod@s a votar. Las campañas intelectuales para anular. Los candidatos independientes. La sombra del abstencionismo duro.
El partido de la selección de futbol y la goliza fuera de lugar del PVEM en redes sociales. La nueva legislación puesta a prueba. La mayoría silente salió a votar y decidió a los ganadores y perdedores que procesan resultados y preparan pleitos.
El 7 de junio deja lecciones y tareas. Un gobernador Bronco cuyo caso será analizado en contexto. Un estado rico que piensa en norteño, infraestructura para comunicar e informar, político profesional pero inconforme que se fue por la libre y arrasó. “Independiente” no es sinónimo de “diferente” ni “diferente” lo es de “mejor”. El caso de Jaime Rodríguez en Nuevo León plantea nuevos escenarios para 2018.
Cuauhtémoc Blanco suma el hartazgo de los que viven en eterna primavera, con su popularidad futbolera sin mayor promesa política que ganar para castigar a quién sabe quién exactamente. El ex futbolista es el resumen de la personalidad que gana sin oferta ni proyecto. Nos quedaremos sin saber qué habría ocurrido con Guillermo Cienfuegos, Lagrimita, sin las zancadillas que le propinaron el árbitro y los jueces electorales en Jalisco.
Andrés Manuel López Obrador y Morena. El valor del personaje, la capacidad para llevarse de golpe y porrazo del PRD a su nueva franquicia, delegaciones y gran porción de la ALDF. Todo en la capital con el desplome electoral del PRD. La franqueza de aquella grabación desconocida de Carlos Navarrete hablando de alternancia inminente para 2018 en el Distrito Federal se ratifica. Juego abierto en el que todos deberán revisar lo hecho hasta ahora, desde el GDF hasta la sociedad. El valor de una imagen, de un ícono como AMLO que cabalga en solitario de nueva cuenta rumbo a 2018.
El PRI conserva su mayoría dentro de la minoría en el Congreso, sus alianzas funcionales le dan viabilidad legislativa al proyecto reformista del Presidente Enrique Peña Nieto, pero no lo eximen de ajustes y respuestas que reposicionen su imagen de eficiencia, capacidad y velocidad de reacción que tan buenos dividendos le ha dejado en el pasado reciente.
Sobrevivió la incertidumbre como factor fundamental de la vida democrática. Afortunadamente nada está escrito.
Este artículo fue publicado en La Razón el 09 de Junio de 2015, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página
