A cuatro días del Día Internacional de la Mujer y cinco del #ParoNacionalDeMujeres, los artífices de “la mañanera” han vuelto a dar cátedra de su misoginia.
Si un tema ha golpeado el corazón del movimiento obradorista es la movilización de mujeres que desde el verano de 2019 ha alzado la voz para exigir seguridad y acciones que contengan la incesante violencia de género.
Pero las exigencias han sido vistas como sólo el presidente Andrés Manuel López Obrador puede verlas, como “el enemigo”, de ahí que Jesús Ramírez Cuevas, jefe de comunicación y, en realidad, uno de sus principales operadores políticos, genere tendencias en las redes sociales para desprestigiar el movimiento de las mujeres o, como ha ocurrido una vez más esta mañana en la conferencia de prensa, siembre preguntas a través de personajes como Marco Olvera que sólo ha tenido palabras para elogiar a López Obrador y para agredir a mujeres.

Pedir al titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto, que se investigue a Denise Dresser, Margarita Zavala, Fernando Belaunzarán, Víctor Trujillo o Frida Guerrero por supuestamente ser financiadores del #ParoNacionalDeMujeres es un ejemplo de la tiranía, la soberbia y las ganas de no entender que se trata de un movimiento genuino de hartazgo e indignación que en las últimas horas crece a cada momento en que el presidente, funcionarios y tertulianos intentan desprestigiarlo.
Dice López Obrador que no “tenía en mente” que el próximo lunes las mujeres de este país van a parar y, un día después de anunciar que ese mismo 9 de marzo iniciaría el reparto de los boletos de la NO rifa del avión presidencial, anuncia que será hasta el martes 10, no por una convicción o por simple y sencillo respeto sino porque a sus ojos, no caerá en la provocación de los conservadores. Sí, tres semanas después el presidente de México insiste en que el paro del 9 de marzo está alentado desde las oscuras praderas del conservadurismo, no es capaz de pestañear y abrir los ojos a la realidad.
A estas alturas, ¿dónde está la secretaria de Gobernación o la titular de Inmujeres? ¿Por qué permiten que se denigre a las mujeres desde el púlpito de Palacio Nacional? ¿Por qué una y otra vez callan?

