Carta de Fe a la Esperanza.
– A los conversos que llegaron por la izquierda y gobiernan con la derecha
– El costo de la luz por la democracia.
Te escribo esta misiva en momentos de gran angustia nacional causada por una grave crisis de salud mundial que, en nuestro país, ha generado un sinfín de debates por la ya precaria situación que venimos padeciendo desde hace mucho tiempo, pero que se agravó a raíz de que tu líder, Andrés Manuel López Obrador, (AMLO) llegó al poder.
Sinceramente no tengo muchas esperanzas de que estas líneas tengan eco en tí, pero me es muy importante expresarte lo que muchos compatriotas piensan de la manera en que López Obrador y tú, como su base de apoyo incondicional, han mantenido desde diciembre de 2018.
Sabrás que no solo no ha mejorado la economía, el empleo, la salud, la seguridad, la justicia, la educación o el medio ambiente, sino que han empeorado y seguirán empeorando por la ceguera demostrada por un presidente que no escucha, no ve y no razona.
Es muy probable que te hayas convertido en empleado del gobierno federal, asesor de algún legislador, funcionario de algún estado, de la Ciudad de México o alguna de sus alcaldías, afiliado al partido MORENA o alguno de sus partidos aliados. O, en todo caso, beneficiario de algún programa clientelar y corporativo.
Si fuiste militante del PRI, el PAN, o eres de las nuevas generaciones y nunca participaste en política ni te interesaba antes de 2018, no tengo mucho qué decirte, ya que esta carta está dirigida principalmente a ex militantes de izquierda, que por alguna u otra razón creen o dicen que siguen siéndolo, aunque en los hechos y al estar apoyando las acciones del gobierno de AMLO, demuestran lo contrario. Han perdido el rumbo.
¿Qué se siente defender lo indefendible?
¿Qué se siente haber abandonado tus principios por la promesa o la obtención de una chamba en el gobierno federal?¿Qué se siente haber claudicado en las luchas que participaste?
¿Recuerdas cuando defendimos la educación pública, gratuita y de calidad para todos?
¿Recuerdas cuando defendimos la UNAM contra los planes privatizadores y ante todo defendimos la autonomía universitaria?
¿Cuando defendimos el Estado laico?
¿Cuando defendimos la lucha del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y paramos la guerra del gobierno salinista contra el EZLN y los indígenas?
¿Recuerdas cómo el fraude electoral de 1988 que orquestó Manuel Bartlett Díaz para imponer a Carlos Salinas de Gortari en la silla, nos llenó de rabia y marcó el inicio de la lucha en la juventud de ésa época? (“¡Voto por voto, casilla por casilla!”, gritamos en las calles en aquel entonces, para acelerar la ruta de la transición democrática en el país y lograr un cuadro normativo que garantiza elecciones limpias).
¿Cuando exigimos órganos electorales autónomos del poder para tener un árbitro imparcial y evitar el fraude?
¿Cuando exigimos y logramos leyes de transparencia y acceso a la información para lograr mejores equilibrios entre el poder y la sociedad y hacer que los sujetos obligados rindieran cuentas?
¿Cuando luchamos para erradicar la corrupción que se generaba a partir de las complicidades entre empresarios y gobierno, además de las componendas de una clase política enquistada en la corrupción?
¿Cómo luchamos en las calles para que llegara a las familias de escasos recursos alimento, servicios, vivienda?
¿Recuerdas que nuestra aspiración desde la izquierda siempre fue el cumplimiento cabal de la Constitución y terminar con las partidas discrecionales, el uso de los recursos públicos con fines electorales, el clientelismo gubernamental y la política asistencial que solo perpetuaba la miseria pero que generaba lealtades entre sectores pauperizados, semillero de votos de los gobiernos en turno?
¿Sí lo recuerdas? Entonces es incongruente e irracional que te empeñes en defender un gobierno que lo único que está haciendo es mostrar que es igual o incluso peor que los gobiernos anteriores que tanto criticaste
¿Acaso te has vuelto muy cínico, o de plano estás ciegamente hipnotizado?
Todo ese descaro que tú criticaste de los gobiernos anteriores, lo estás repitiendo, pero con una prepotencia aún mayor.
Y repito, estás defendiendo lo indefendible.
Porque defiendes a senadores como Martí Batres, que homenajean criminales impresentables como Naasón García, líder religioso de la Iglesia La Luz del Mundo.
Defiendes y aceptas sin chistar al corrupto y criminal Manuel Bartlett.

Defiendes a Napoleón Gómez Urrutia, líder charro sindical heredero de la corrupción más funesta del sindicato minero.
Defiendes a Elba Esther Gordillo, porque en campaña apoyó a tu candidato, aportándole cuadros y recursos y en el pacto, le están devolviendo lo que ha robado a la base magisterial, además de tenerla libre de cargos.
Defiendes a René Bejarano, que no obstante haber hecho un daño grave a la izquierda con sus video escándalos, ahora es el verdadero operador de los programas sociales de AMLO a nivel nacional, al cual le entregó la Secretaría de Bienestar a nivel federal, para hacer lo mismo que hacía el PRI de Salinas en sus peores momentos; comprar voluntades y lucrar con la pobreza.
Pero aún más grave: ¿cómo has defendido las acciones erráticas de éste gobierno?, cuya presidencia no ha tenido la mínima empatía con los más desfavorecidos, al menos que sirvan para subir su popularidad.
Has defendido que el gobierno esté haciendo el trabajo sucio a Donald Trump contra los inmigrantes de la frontera sur de nuestro país.
Defendiste la supuesta guerra contra el huachicol, que no detuvo a ningún criminal, que por el contrario aumentó dicho ilícito y desgraciadamente dejó un saldo de varias víctimas por el manejo irresponsable en los ductos de gasolina robada y agachaste la cabeza con la tragedia en Hidalgo cuando exploraron yacimientos de huachicol. A la fecha, recuerdas que Alfonso Durazo prometió que atraparían a “El Marro” y lleva más de un año que sigue haciendo de las suyas, mientras tú volteas para otro lado, porque tu presidente ha creado un halo protector a los criminales a quienes, lo más duro que les ha dicho es “Ya bájenle”.
Y volteas hacia otro lado, cubres tus oídos con las manos y gritas histéricamente, para no escuchar, y sueltas para justificar lo que sabes que no se justifica, pero hallas cierto consuelo al recordar que otros hicieron mal, en el pasado, sin reconocer que en éste momento tu presidente te falló, que resultó gato por liebre, o lagarto en lugar de pez.
¿Cuántas veces te he oído?, he visto cuando escribes, generalizando a todos los críticos, que son de derecha, conservadores y que “dónde estaban cuando” en el pasado se hicieron las cosas mal y no protestaron.
¿En serio ese es todo tu arsenal argumentativo, racional, crítico? En el pasado te hubiera avergonzado el saber que defenderías lo indefendible de manera tan básica y precaria, sin análisis, sin memoria histórica, ni inteligencia. En el pasado hubieras sido contundente al criticar a cualquier presidente que estuviera haciendo lo mismo que el actual, el tuyo. Pero como es tuyo, y sea por conveniencia, ambición o conformismo, o tal vez simple venganza, lo defiendes para saber qué se siente ser el vencedor prepotente que ahora humilla a los derrotados electoralmente, restregando hasta la médula el cinismo vil, que a ti te da la satisfacción de lo inmediato.
Has atacado al movimiento feminista, a los zapatistas, a los padres de los niños con cáncer, a la caravana por la paz, a los Le Barón, etc., porque desde el poder se te ha dado la orden. Porque han resultado ser incómodos ante la evidencia. Te molesta que los que siempre hayan sido críticos, no le den un cheque en blanco a tu mesías, que no crean en él ciegamente como tú, tal vez porque no están o no aspiran estar en la nómina, en cambio sí, insisten en lo que siempre han insistido, en lograr la paz, la justicia, la dignidad y la equidad en la sociedad y que, por la agenda de intereses que tiene tu presidente, no le interesa resolver ésos temas, como los feminicidios, la inmigración, la violencia del narco, la destrucción del medio ambiente, las condiciones de pobreza y marginalidad de los pueblos indígenas.
Pero también atacas al personal de salud que busca mejorar sus condiciones, mejor equipamiento y protección.
En cambio, defiendes que haya pactado con el narco y mientras libera criminales y demuestra más respeto a la mamá del patrón, al que sólo le prodiga respeto y admiración y hasta ternura, no es capaz de reunirse con las familias de los soldados caídos en Culiacán. Dices que la violencia se resolverá con abrazos, no balazos, y 2019 fue el año más violento de la historia pos revolucionaria del país. Pero te cebas poniendo apodos a expresidentes que actuaron sí, de manera estúpida, pero tu presidente es un grado mayor que los últimos tres.
Apoyas los proyectos que quiere imponer tu presidente a toda costa, el Tren Maya, la Refinería de Dos bocas, el aeropuerto de Santa Lucía, van en contra de la ecología, la economía, la cultura y sobre todo contra el sentido común.

Pero en el tema que se ha desnudado totalmente tal cual es, sin tapujos, sin máscaras, la pandemia del COVID-19.
¿Qué sientes al saber, en el fondo, que AMLO es un sádico y tú eres el masoquista que, aunque lo maltraten seguirás besándole el anillo? Aquél que se ha puesto en el dedo que, como buitre o zopilote espera triunfal el exterminio del enemigo imaginario sobre los cadáveres, esos sí muy reales, que habrá por la actual pandemia.
¿Te sentirás moralmente triunfador al saber que se pudieron evitar muchas muertes y que, a sabiendas de que la desgracia nos alcanzaría tarde o temprano se evitaron cerrar aeropuertos y se burlaron de quienes auguramos una situación crítica? Perdimos semanas valiosas que nos tendrían en un escenario menos complicado, esto por su arrogancia, por tu ignominia e indolencia que de saque lo convierte en un criminal.
¿Recuerdas cuando se le apremió para que tomara mediadas con lo que a todas luces iba a ser una pandemia que nos afectaría y te burlaste porque augurábamos miles de muertos (a la fecha van 800, pero en un mes veremos esas cifras multiplicarse por miles)?
Defendiste que AMLO se burlara y dijera que no necesitaba más protección que unas estampitas religiosas; y aplaudiste como foca cuando López-Gatell dijo… “que la fuerza del presidente es moral, no es fuerza de contagio, en términos de una persona, un individuo que pudiera contagiar a otros. El presidente tiene la misma probabilidad de contagiar que tiene la misma probabilidad de contagiar que tiene usted o que tenga yo”. Y lo que hoy me doy cuenta, es que si, te ha contagiado con el peor virus, que es la ignorancia y el fanatismo.
Celebraste que se abrazara y mordiera a una niña en público, la cual expresó un gesto de aberración de parte de la pequeña. Abriendo el paladar de los pedófilos.
Defendiste que se reuniera en Oaxaca y que le informara al pueblo que siguiera saliendo y abrazándose y besándose como si nada, cuando la pandemia había llegado ya a nuestro país y la OMS estaba declarando ya la fase 2 en México.
¿Qué sentiste al defender a Ricardo Salinas Pliego, luego de apoyar a tu presidente al ignorar las advertencias de la OMS, y después, ser el único empresario en estar exento de declarar cuarentena en sus negocios y obligar a sus empleados a asistir poniendo en riesgo la salud, la vida e integridad de miles de familias, y solo por tener el privilegio de ser amigo de tu presidente, lo que le acarrea estar exento del pago de sus deudas con el SAT? Ah bueno!, y, ahora lo declaras como liberal y conservador, y por lo tanto golpista.
¿Por qué han ocultado tantos casos de contagio, cómo en el tema del huachicol?, seguro, te lo puedo apostar, saldrá AMLO dentro de un tiempo a decir que sí mintió, pero era por el bien del país, para no hacerle el juego a la derecha, a los conservadores. En el fondo, su orgullo herido, su soberbia, si incapacidad no quiere que exhiba sus carencias, ni reconocer que se está equivocando. No ayuda al pueblo que le oculten la verdad.
Callas, y te haces de la vista gorda, ante los nuevos ricos empresarios, como los hijos cerveceros del presidente al amparo del poder. Así como, el hecho del comprar insumos a China por un valor muchas veces mayor del que se le vendieron en meses pasados; esos insumos son un insulto, ni en la época más torpe del PRI se cayó en tanta ineptitud. Lo peor, seguro resultará que ni siquiera están comprando, tal vez China haya donado todo ese material médico, pero tu gobierno anuncia que lo compró, para invertir ese recurso en el tema electoral. El tiempo dirá si no es cierto lo que digo.
El gobierno que defiendes, está urgido de recurso porque está bajando en las encuestas, por eso no quiso disminuir la producción de petróleo y le pidió ayuda a su amigo Trump, quien se cobrará más caro el favor después de las elecciones federales, pero por lo pronto les alcanzará el dinero para seguir comprando clientela. Y permites que insulte tu inteligencia, cuando AMLO dice que fue él, quien ha bajado el precio de la gasolina.
Te levantas cada mañana, esperas escuchar lo que dice el locuaz letargo de AMLO, para que ese día defiendas lo que dice, aun cuando un día antes haya dicho lo contrario.
Si en verdad eres demócrata, y quieres un bien por el país, te invito a reflexionar. Sé que será difícil para ti, porque ya estás viviendo una especie de síndrome de Estocolmo. Porque el país deteriorado que encontraste cuando llegaron al poder, lo dejarán ustedes en peores condiciones.
Seguramente tendrán ahora mayor pretexto y el culpable será el coronavirus, pero recuerda que, en febrero de éste año, ya se auguraba el desastre. Ahora será peor, el crecimiento será de -7.8 %, sin contar que antes de la pandemia ustedes insistían en que creceríamos al 4% anual y tú lo creíste, lo defendiste.
Por lo anterior, espero que recapacites. Tal vez ya te perdimos, pero recuerda que éste es el país que dejaremos a nuestros hijos y nietos. En algún momento te reclamarán el no haber participado en los verdaderos cambios, el que hayas sido cómplice de la decepción, de la antidemocracia, la poca transparencia y la abdicación, la corrupción.
¿No te avergüenza haber escogido el lado de Trump, de Bartlett, Bejarano, Salinas Pliego, Miguel Barbosa, Jaime Bonilla, Elba Esther, El Chapo, El Marro, Napoleón? ¿Y no te carcome la dignidad, si es que aún te queda, el haber estado en contra de los migrantes, de los zapatistas, de las feministas, de los médicos y enfermeras, de los niños con cáncer, de las víctimas de los feminicidios y de la violencia criminal?.


Sinceramente, espero que te des cuenta, o tal vez sea demasiado tarde.
En fin, por un momento pensé que el incremento a las tarifas a la luz, motivaría la luz de tu existencia; además de aclarar que, la indecencia estará en aquellos que callan sometidos como los Batres, las Pollas, los Gómez, los Encinas y un largo etcétera; sin menospreciar a todos aquellos que han capitulado a sus ideales frente a una política democrática, todo con el simple propósito de no hacer frente a sus propias derrotas y dar continuidad a acciones que fortalezcan la izquierda.
Lo más triste e irónico es que llegaron al poder administrando un menú de demandas democráticas, progresistas y de izquierda, y hoy, gobiernan con los sesgos más miserables de un régimen demagogo, autoritario, mesiánico y mentiroso. Por eso, la lucha democrática, hoy es más vigente y las acciones por un régimen progresista no pueden detenerse.
Por último, seguramente la rabia producto de la hipnosis de la 4T, saldrá a expresarse, después de haber leído estas líneas o en el mejor de los casos colocará en la reflexión y el sentido común un proceso necesario de rectificación frente al retroceso histórico que estamos viviendo.
“Quien se arrodilla ante el hecho consumado, es incapaz de enfrentar el porvenir”: León Trotski.

