Este sábado, penúltimo día de mayo, sucedió en el país una movilización social inédita. Más bien ocurrieron varias movilizaciones en al menos 50 regiones del país y, entre estas, en diez de las ciudades más importantes de México.
Aunque una instancia que da en llamarse como Frente Nacional Opositor se asume como organizadora de esas expresiones se rechazo al Presidente, se puede afirmar que éstas ocurrieron como parte del enojo y el cansancio que suscitan el discurso y, sobre todo, las acciones de gobierno tan erráticas y sin brújula.

FOTO: FERNANDO CARRANZA GARCIA / CUARTOSCURO.COM
Largas filas de autos se observaron en Puebla, Oaxaca, Mérida, Guadalajara, León y CDMX, entre otras ciudades, y el sonido de su claxon para manifestar el repudio al gobierno y, en muchos lados, exigir la renuncia de Andrés Manuel López Obrador al cargo. Más allá de que los editores no coincidimos con esa demanda, los ciudadanos están en su derecho de manifestarse y eso es parte de la democracia. Subrayamos esto porque en redes sociales se manifestó un rechazo tajante al ejercicio de esos derechos, y buena parte de ese rechazo provino de quienes, hace algunos años, exigían la renuncia de Enrique Peña Nieto como presidente de la República.
Los partidos hoy se vieron pasmados y, salvo algunos dirigentes del PRD, guardaron silencio. Podrían estar cometiendo un error brutal pues los partidos tienen la función de canalizar el descontento y dirigirlo rumbo a las urnas, el espacio fundamental y único para rechazar a este gobierno. Esperamos que reflexionen el tema y actúen junto con un movimiento social y político que apenas empiezan y podría tener un gran despliegue.

