Ante la incertidumbre por la pandemia de Covid-19 y sus consecuencias más inmediatas como quiebra de empresas, desempleo, pérdida de ingresos e incluso violencia, resulta preocupante que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dedique más atención a un documento apócrifo sobre la existencia de un supuesto Bloque Opositor Alternativo (BOA), que a buscar soluciones para enfrentar en definitiva la emergencia sanitaria y la crisis económica que aquejan a millones de mexicanos, expresó Adriana Díaz Contreras, integrante de la Dirección Nacional Extraordinaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Consideró que su actitud, el titular del Ejecutivo Federal evidencia que sus prioridades están puestas en el proceso electoral de 2021, y no en gobernar para todos y atender los graves problemas del país. A ello responde su ultimátum a los ciudadanos para que se definan si están con su gobierno o en contra de él.
Díaz Contreras exhortó a López Obrador para que concentre más en gobernar que generar conflictos. En vez de buscar enemigos imaginarios, bien haría en escuchar las múltiples voces que desde diferentes sectores como el empresarial, el sindical, el de la salud, la academia, el periodismo, los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil, plantean la urgente necesidad de establecer un diálogo, con miras a construir un Acuerdo Nacional para consensar soluciones a la crisis de la pandemia, el desempleo, la pérdida de ingresos y a la inseguridad, que son la máxima preocupaciónpara la población.
La integrante de la DNE del PRD recordó a López Obrador que ya no es más un opositor, por lo que debe asumir de una vez por todas papel de jefe de estado y convocar a los tres Poderes de la Unión, los tres órdenes de gobierno, al empresariado, a los trabajadores y a la sociedad civil a un diálogo nacional para definir los términos de este acuerdo tan necesario en este momento para salvar vidas, empresas, empleos y salarios en un México de paz.
Por otra parte, señaló que nadie debe dudar que el PRD es un partido político legalmente constituido, que actúa en el marco constitucional y respeta las instituciones y los procesos democráticos para nombrar representantes populares y gobernantes. Por lo tanto, no se puede negar el derecho y la libertad de todos los partidos políticos para que dentro del marco de nuestras leyes, definan sus métodos y estrategias para conquistar la simpatía y el voto de la ciudadanía.
Es momento de convocar al diálogo y a la construcción de acuerdos, y dejar de ver enemigos por todos lados. Los mexicanos y las mexicanas esperamos una actitud a la altura de su investidura, pues queremos más gobierno y más soluciones, concluyó.

