La oficina de la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen informó este viernes que la mandataria visitará en enero Houston y San Francisco en el marco de su viaje oficial a países aliados de Centroamérica, este anuncio provocó fuertes críticas por parte de China que le pidió a Washington que bloquee el ingreso de Ing-wen al país norteamericano a fin de no enviar señales equivocadas a las "fuerzas independentistas” de ese país.
Tras la polémica, Tsai declinó especificar si se reunirá con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, con quien habló vía telefónica por varios minutos el pasado 9 de noviembre, tras conocerse los resultados de las elecciones presidenciales. Una situación sin precedentes, pues EU mantiene la política de “una sola China” desde 1979, la cual el magnate ya criticó. No obstante, la líder taiwanesa indicó que su estancia en EU será "privada y no oficial".
Y es que China sospecha que Tsai desea lanzar un proceso formal para la independencia de la isla, para lo cual busca el apoyo de EU. Actualmente, Taiwán es un territorio auto-gobernado que Beijing considera como una provincia renegada y no elegible para manejar relaciones diplomáticas a nivel de Estado.
En pasadas declaraciones, el magnate amenazó con no respetar la política de “una sola China” (el reconocimiento diplomático de Pekín y no de Taipéi), a menos que China haga concesiones en áreas como el comercio. Por su parte, la potencia asiática respondió con una advertencia: “si Trump altera esa posición, las relaciones bilaterales correrán peligro”.
Todavía no hay una postura clara del nuevo mandatario con relación a Taiwan y China.
Tsai pasará por Estados Unidos en camino a una gira por Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador. La mandataria partirá el 7 de enero desde Taiwán y regresará el 15 del mismo mes.
(Con información de Reuters)
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