En su conferencia de prensa el presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que anunció propuestas y nombramientos para cargos públicos, entre los que destaca el de Tatiana Clouthier Carrillo en la Secretaría de Economía. El mandatario dijo que se debe a sus principios, integridad y honestidad. Pero, como ha ocurrido en muchos otros casos, la diputada no tiene el perfil para el cargo.
El presidente anunció varios cambios en el gobierno, en los que las mujeres son las protagonistas: la capitán de Altura Ana Laura López Bautista será coordinadora general de Puertos y Marina, y que propondrá al Senado de la República como subgobernadora del Banco de México a Galia Borja Gómez, hoy tesorera de la Federación, y quien será sustituida por Elvira Concheiro, que deberá ser ratificada por la Cámara de Diputados.
También propondrá a los senadores a Graciela Márquez Colín, quien se ha desempeñado como titular de la Secretaría de Economía, como integrante de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Geografía y Estadística. Su cargo será ocupado, según lo anunciado por López Obrador, por la diputada Tatiana Clouthier Carrillo, de quien aclaró que su llegada al gabinete “es una decisión del Ejecutivo”.
Sobre los méritos para sus propuestas y nombramientos, dijo que a esas mujeres las distingue la honestidad y que “tenemos que erradicar por completo la corrupción y por eso se está proponiendo a estas cinco mujeres para ocupar cargos muy importantes en el gobierno”.
Dijo que esto no tiene nada que ver con cuotas de género, y al referirse a Clouthier Carrillo comentó que “es una mujer con principios, con integridad, honesta, y va a ayudarnos para que se siga promoviendo la actividad económica en el país y se tengan buenas relaciones con el sector empresarial, con el sector obrero, se siga fomentando el comercio exterior. Ese fue el motivo por el que decidí nombrarla secretaria de Economía”.
Sin embargo, más allá de la honestidad que le atribuye el presidente, Clouthier Carrillo no tiene el perfil académico ni la experiencia que requiere tal alto cargo como la Secretaría de Economía.
Clouthier Carrillo llegó a la LXIV Legislatura por el principio de representación proporcional, e integra las comisiones de Gobernación y Población y la de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación. Antes había sido coordinadora de la campaña presidencial de López Obrador en 2018, presidenta municipal de San Pedro Garza García, Nuevo León y diputada federal.
Según consta en la información de la Cámara de Diputados, su experiencia en la administración pública federal es la de delegada en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sustentable en Sudáfrica, mientras que en la iniciativa privada fue directora de una escuela preparatoria de la Universidad Metropolitana de Monterrey. En realidad, muy poco que ver con la economía.
En los últimos meses la diputada Clouthier se ha distinguido más por sus frecuentes gazapos que por su labor en economía. Por ejemplo, a propósito del envío de una iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador al Congreso, dijo que fue para que este, “atendiendo las facultades propias que tiene desde mil trescientos y feria…”.
En otra ocasión, en una entrevista fue cuestionada acerca de cifras sociales y de precios de diversos productos y servicios: sobre el número de pobres, respondió que sólo sabía que ha crecido su número, pero no supo el costo del transporte de la Ciudad de México, el precio promedio del kilo de tortilla ni de la canasta básica, ni tampoco el sueldo promedio de un profesionista mexicano ni el salario mínimo.

Clouthier Carrillo tal vez simbolice las confusiones e indefiniciones de Morena. Por ejemplo, en febrero de 2018, en un debate en el programa Despierta con Loret, fue preguntada sobre Morena y López Obrador sobre si estaban en contra del aeropuerto y la reforma energética, contestó que no estaban en contra. Después de que otro de los participantes, Aurelio Nuño, le hizo ver que el candidato presidencial se negaba contundentemente a la construcción del nuevo aeropuerto, no tuvo más que aceptarlo alegando que un grupo de especialistas entregó un estudio que dice que “está puesto en un lugar donde las cosas no dan a que se pueda hacer con lo que inicialmente dijeron que iba a costar. Dijeron inicialmente que iba a costar 160 millones (sic), ahorita va en 250, 300 mil millones el costo del aeropuerto”. Es decir: no estaban en contra pero sí estaban en contra.
Ese debate lo cerró al decir que “venimos a mostrar una economía con rostro humano en donde se pueda tener un crecimiento de otra índole”. Hasta ahora el gobierno al que ella impulsó no ha registrado ningún crecimiento sino al contrario (en el primer año fue de -0.1) y se ha incrementado en cerca de 10 millones el número de pobres.
En 2011 Clouthier escribió el siguiente tuit con su típica ortografía: “Se helara la mota también? Eso subiría su precio y mejoraría el nivel de mercado? Quien sabe de economía?”.
Tal vez por lo anterior se explica que Clouthier Carrillo llegará al cargo por, según los muy peculiares parámetros morales de López Obrador, sus principios, integridad y honestidad.
Manuel Clouthier le dedicó un tuit a su hermana Tatiana (con quien discutió a propósito de la salida de Alfonso Romo de la Oficina de la Presidencia de la República) a propósito de su nombramiento: “grandes retos presenta @tatclouthier en su nueva encomienda como Secretaria de Economía, 1- escuchar al empresariado sin pontificarles (amlo ya se encarga de eso); 2- que el presidente @lopezobrador_ la escuche, 3- que el gobierno no estorbe y deje trabajar al sector productivo”.
Y remató, también en términos básicamente morales: “@tatclouthier es muy trabajadora, muy honesta, muy ejecutiva, de retos y quiere mucho a Mexico, estas son sus virtudes; los riesgos son que se le suba el poder, que se haga chaira y polarice en lugar de unir, que no escuche a IP, que no sea escuchada por AMLO y solo la use !”.

