Ahora, hasta de los asesinatos de candidatos políticos culpó a los medios el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que “el conservadurismo” mediático está magnificando los asesinatos y atentados, todo, con tal de ir en “contra de nuestro proyecto”.
A un día de deplorar el asesinato de Alma Rosa Barragán y asegurar que fue obra del crimen organizado, el mandatario la emprendió, previsiblemente, contra los medios de comunicación, ya que recibió fuertes críticas en el sentido de que su administración no ha hecho lo suficiente para combatir al crimen organizado ni brindar protección a los candidatos.
Sin asumir en lo mínimo la responsabilidad que toca a su administración por los elevados índices de violencia, quiso reducir todo a un asunto de cómo están informando los medios que están en su contra.
“Se complica porque se trata de una contienda política, hay intereses y también los medios de información, no todos desde luego, con el afán de enrarecer el ambiente”.
Según él, son los medios los que, al informar de atentados, asesinatos y agresiones, enrarecen el ambiente de la contienda electoral. Y aseguró que a esto “antes” se le llamaba “sensacionalismo”, pero que actualmente a eso se le llama “amarillismo”, sin saber que tal término existe en el periodismo desde hace más de 100 años.
“La nota roja tiene un papel relevante en los medios, entonces, como hay ahora una polarización política obvia, porque se agrupó todo el conservadurismo en contra de nuestro proyecto, y los medios han tomado partido, pues todo esto se magnifica, es normal, es un asunto de la temporada”.
Y criticó que en medios como El Universal y Reforma “la nota” sea la violencia política.
Agregó que su deber como gobernante es “hacer un llamado” a que no haya violencia y se respete la vida.
“Que procuremos todos vivir en paz, que no se agreda a nadie y que también haya ética en los medios, menos amarillismo, aun cuando haya diferencias”.
Sin embargo, no precisó de qué manera hacer un “llamado” servirá, en los hechos, para frenar los atentados y asesinatos en contra de candidatos de todos los partidos. A la fecha ha habido 18 asesinatos y 87 agresiones en contra de actores políticos en lo que va del proceso electoral.
El pasado 20 de mayo, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, responsabilizó a los actores políticos agredidos o asesinados por no haber avisado que estaban en riesgo y pedir protección al gobierno federal.
Dijo la funcionaria que para que se les pueda proteger, tienen que pedirlo. A su vez, AMLO señaló que en zonas donde hay crimen organizado, se dan agresiones como la que terminó con la vida de Alma Rosa Barragán, quien aspiraba a ser presidenta municipal de Moroleón por el partido Movimiento Ciudadano.
Esa declaración propició críticas contra el gobierno, y la reacción del presidente, fue, como es habitual en él, atacar a los medios de comunicación.
Este 27 de mayo, el presidente nuevamente dejó ver qué es lo que realmente le preocupa: que el clima de violencia política desanime a la gente a participar y su partido, Morena, se vea afectado electoralmente.
“Cuando no se va a votar, los mapaches electorales, los delincuentes electorales, tienen más posibilidad de imponerse, porque pueden comprar voto y con una cantidad comprada de votos les puede alcanzar para triunfar entre comillas”.
La víspera, en lugar de asegurar que mediante elementos de seguridad pública garantizará la paz durante la jornada electoral, dijo que la gente no se debe atemorizar, y salir a votar de todos modos.

