Bastaron 90 días y que Donald Trump esté a punto de escupir el pastel de su legado de ocho años para que el maestro de la pirotecnia del lenguaje, Barack Obama, cambiara de idea sobre el populismo: “El populismo vulgar, a veces de la extrema izquierda, con más frecuencia, de la extrema derecha”.
Pero el 30 de junio, cuando Trump andaba en caída libre en las encuestas, Obama habló en otro talante: “Tengan cuidado en dar a cualquier persona que emerja en un momento de ansiedad, el título de ser populista”.
Fue durante la pasada Cumbre de Líderes de América del Norte, donde el Presidente de México alertó sobre “actores políticos que recurren al populismo y venden soluciones fáciles a los problemas del mundo”.
Obama replicó que “ser populista es luchar por la justicia” y alborozó a los enfermos de autodesprecio en México, quienes (¡oh, cómo gozaron!) dijeron que el estadounidense le llamó la atención y le aconsejó usar con cuidado la etiqueta de “populista”.
Autodesprecio porque lo que dijo ayer Obama en la ONU lo había dicho el Presidente de México hace un año en el mismo foro, cuando centró su discurso contra los “nuevos populismos de izquierda y de derecha”.
Ayer Obama repitió: “El populismo vulgar, a veces de la extrema izquierda pero con más frecuencia de la extrema derecha, que intenta recuperar lo que ellos creen que fue una era mejor, más simple”.
Obama se refirió a Trump, sin mencionarlo por su nombre: no hace falta. El Presidente de México también se refirió a Trump hace dos años y hace tres meses, aunque en su caso también empaquetó a Andrés Manuel López Obrador, quien, como Trump, podría ser presidente muy pronto.
Sin embargo, aunque se entienda que estén preocupados por aquellos que les roncan en su cueva, se olvidan de otros populistas, peores de los que les impiden dormir, como el presidente ruso, Vladimir Putin, a nivel de potencias, y el castrismo y el chavismo en Latinoamérica.
“El Presidente de Rusia es brillante, tiene mucho talento. Un líder absoluto, fuerte y poderoso. Un líder poderoso”, ha dicho Trump. “Es un gran honor ser halagado por un hombre tan respetado dentro de su país y más allá”, ha comentado Putin.
Aquí, AMLO cerró su campaña presidencial de 2006 con los cómics PGman, El Indestructible y El Combate Final, copiados de El Patriota, el que entonces repartía Chávez entre las milicias bolivarianas para promover su gobierno.
Y Fidel escribió en Granma: “López Obrador será la persona de más autoridad moral y política de México cuando el sistema se derrumbe y, con él, el imperio”.
El populismo tiene padres.
Nadie debería olvidarlo.
Este artículo fue publicado en La razón el 21 de septiembre de 2016, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.
