Unos cuantos cientos de activistas paralizan amplias zonas de dos estados de la República y ocasionan pérdidas de mil 700 millones de pesos.
Gil leyó con los ojos de plato en su periódico MILENIO que el abasto de alimentos a Oaxaca llegará en aviones Hércules. La nota de Blanca Valadez, Óscar Rodríguez y José Antonio Belmont informa: "Ante la crisis, el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade, anunció que a partir de hoy funcionará un puente aéreo para distribuir maíz, frijol, leche en polvo a 850 mil habitantes de las regiones del Istmo y de la costa. Señaló que encoordinación con las secretarías de Gobernación y de la Defensa Nacional enviaría productos de la canasta básica alas tiendas Diconsa con la ayuda de aviones Hércules".
Al parecer Gamés pasó de largo y no se enteró del terrible desastre natural que aisló amplias zonas de Oaxaca y Chiapas. Debió ser de magnitudes colosales para que aviones Hércules tiendan un puente aéreo. Qué desgracia, pero cuéntenle a Gilga porque no sabe nada: ¿una inundación de proporciones bíblicas? ¿Ríos desbordados? ¿Casas que la corriente arrasó? Los asesores de Gamés le informan que no hubo inundación alguna. Entonces fue un sismo de muchos grados Richter que fracturó carreteras y dejó miles de damnificados. Los asesores de Gamés le informan que no hubo un sismo.
Gil no comprende, unos bromistas le han contado que el desabasto del Istmo y la costa y el aislamiento de pueblos enteros se debe a 31 bloqueos. Por cierto, Chiapas estaba a punto de amanecer sin gasolina. El litro se vendía a 50 pesos y un kilo de huevo a 80.
Los dirigentes de la CNTE afirman que el desabasto es una campaña de los empresarios para que el gobierno reprima sus protestas. No solo la CNTE opina así, su periódico La Jornada publicó en primera plana las fotografías de un almacén de Diconsa rebosante de leche en polvo y de un mercado precioso pleno de frutas y verduras, ese mercado no lo tiene ni Obama.

