El gobierno alemán advirtió este lunes a Turquía que la reintroducción de la pena de muerte originará la suspensión inmediata de las negociaciones para ingresar a la Unión Europea.
“Rechazamos categóricamente la pena de muerte. Un país con pena de muerte no puede ser miembro de la UE”, afirmó este día el portavoz del gobierno alemán, Steffen Saibert, luego de que el gobierno de Recep Tayyip Erdogan anunció la posibilidad de restablecer este castigo en su país, como parte de las medidas represivas que se están aplicando tras el fallido golpe de Estado del pasado fin de semana, lo que supondría instaurar una práctica que fue erradicado hace 14 años.
“Voy a ser muy clara en dos cosas. La primera, ningún país con pena de muerte puede ser miembro de la UE (…) Turquía forma parte de la UE y como tal está obligada a respetar los derechos humanos tal y como marca la norma”, agregó por su parte la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini.
“(El golpe de Estado) no es una excusa para poner al país al margen de los derechos fundamentales y la ley. Vamos a ser extremadamente vigilantes y no sólo por el futuro de las negociaciones con la UE sino por el de Turquía y el pueblo tuco", añadió la funcionaria italiana.
Y es que este lunes el primer ministro turco, Binali Yildirim, mantuvo abierta esa posibilidad. Si bien moderó las declaraciones hechas en ese sentido por el presidente Erdogan, ante una muchedumbre que le pedía a gritos que se ejecute a los golpistas. Yildirim indicó que una decisión así no puede tomarse con "la excitación de estos días" y que es un tema que debe debatirse en el Parlamento.
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La pena capital en tiempo de paz fue abolida por el Parlamento turco en agosto de 2002, meses antes de que el AKP de Erdogan ganara las elecciones con mayoría absoluta y asumiera el gobierno del país. Dos años después fue descartada también su aplicación por la legislación militar y en casos excepcionales, como periodos de guerra o delitos de terrorismo.
La eliminación de la pena de muerte fue parte de un paquete de medidas para adaptar la legislación turca a la Unión Europea y permitir así que el país se acercara a una candidatura a entrar en el club europeo. La última ejecución en Turquía se produjo en 1984, poco después de la restauración democrática tras el golpe de Estado de 1980.
Por su parte, el secretario de Estado de EU, John Kerry, hizo un llamado al gobierno turco de "mantener la calma y la estabilidad en el país".
(Con información de El Mundo y EFE)

