Estado Islámico reivindica ataque en tren de Alemania; gobierno no encuentra vínculos con redes yihadistas

El grupo terrorista Estado Islámico reivindicó el ataque que un solicitante de asilo afgano de 17 años perpetró con hacha y cuchillo en manos en un tren al sur de Alemania, dejando como saldo cinco personas heridas, cuatro de ellos en condición crítica.


En un comunicado difundido por su agencia de noticias Aamaq, la milicia radical identificó al agresor como “un miembro de Estado Islámico” y aseguró que el suceso responde a sus llamados de atacar a países miembros de la coalición que combaten contra ellos.


Los hechos ocurrieron este lunes 18 de julio mientras un tren circulaba entre las poblaciones de Treuchlingen y Wurzburgo, en uno de los barrios de esta última localidad. El atacante hirió a cuatro pasajeros luego de exclamar “Allahu akbar” (dios es grande). Según el reporte de El Mundo, cuatro de los heridos formaban parte de una misma familia china procedente de Hong Kong. Una mujer más fue acuchillada cuando el agresor intentó huir.



El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, explicó en rueda de prensa que el atacante guardaba en su habitación un dibujo hecho a mano de la bandera de ISIS y que había escrito notas en pastún –uno de los idiomas oficiales de Afganistán- que indicaban que podría haberse radicalizado por su cuenta.


Las personas cercanas al agresor dijeron a los investigadores que parecía una persona tranquila y no abiertamente religiosa.


Varios testigos del ataque pudieron avisar a la policía y al maquinista, que detuvo el tren. Un comando especial de la policía que estaba en la zona por casualidad abatió al afgano cuando los agentes le vieron huir del convoy fuertemente armado.


El atacante, cuya identidad no ha sido totalmente confirmada, llegó a Alemania hace dos años como un menor sin acompañante y el pasado marzo pidió asilo. Vivió en un alojamiento para refugiados adolescentes hasta hace dos semanas, cuando fue reubicado con una familia de acogida en la zona de Wurzburgo. Los investigadores entrevistaban a la familia, testigos y amigos del atacante.



En un video grabado previo a los hechos, el terrorista llamó a matar a infieles: “Soy un soldado del califato. El Estado Islámico los atacará en cualquier lado… En sus pueblos, ciudades y aeropuertos. Llevaré a cabo una operación suicida en Alemania y lucharé por todo este tiempo de la misma manera que nos han golpeado y masacrado".


Sin embargo, a pesar del video y de lo difundido por el Daesh, las autoridades todavía no han encontrado vínculos del agresor con redes islamistas radicadas en Alemania y mantienen abiertas las investigaciones.


(Con información de AP y El País)

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