En un rincón del sur de Italia, las transacciones en moneda falsa no solo son aceptadas por los comerciantes locales, sino que son incentivadas por el gobierno.
La pequeña localidad calabresa Gioiosa Ionica, de 7.000 habitantes, es actualmente el hogar de un grupo de solicitantes de asilo.
Estos reciben billetes falsos, o "tickets" como se les conoce, como parte de un sistema de vales.
Los refugiados pueden gastar el dinero en lo que quieran, pero solo dentro de la ciudad, para que las empresas locales se beneficien.
En lugar de joyas arquitectónicas europeas, los billetes muestran retratos de una colección de líderes comunistas e izquierdistas: Che Guevara en el falso billete de €10, Hugo Chávez en el de €20 y Karl Marx en el de €50.
El reverso muestra la firma de Giovanni Maiolo, el coordinador de los servicios de refugiados de la ciudad.
En Gioiosa Ionica ven esta situación como beneficiosa para todos. Los refugiados pueden comprar comida y tener un poco de dinero, mientras que los comerciantes consiguen nuevos clientes, lo que ayuda a calmar las tensiones sobre los recién llegados.
Y los beneficios van más allá.
Más inquilinos también
El ayuntamiento recibe €35 (US$39) al día por cada solicitante de asilo de parte del gobierno en Roma. Esta suma debe cubrirlo todo: desde alojamiento, alimentación y atención medicada, hasta clases de italiano, ayudas para conseguir trabajo y asistencia con la burocracia del asilo.

