El expresidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, fue ligado a proceso este miércoles por un nuevo caso de corrupción conocido como “Coopatación del Estado”. Los delitos que se le imputan son cohecho pasivo y lavado de dinero.
La fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, un organismo de Naciones Unidas para desarticular aparatos clandestinos incrustados en el estado guatemalteco, acusan al exmandatario de ser jefe de una organización criminal que se habría formado entre exfuncionarios, empresarios y particulares.
Presuntamente el expresidente habría recibido 290 millones de quetzales, unos 38 millones de dólares, en comisiones de parte de constructoras, a cambio de adjudicación de contratos de obra.
La fiscalía también señala a Pérez Molina de haber recibido un helicóptero, un vehículo Jaguar, un avión, entre otras cosas, como regalo por parte de varios exministros de su gobierno, comprados con dinero que habría salido del erario nacional.
En la audiencia celebrada este miércoles en la Corte Suprema de Justicia, el juez Miguel Ángel Gálvez también vinculó a proceso a la expresidenta Roxana Baldetti, así como a otras 51 personas entre exfuncionarios y particulares. Cuatro sindicados quedaron fuera del proceso por falta de pruebas.
Pérez Molina renunció a la presidencia de Guatemala el 2 de septiembre de 2015 ante los señalamientos de corrupción en su contra y de varios miembros de su gabinete.
(Con información de AP)

