Convento de San Juan Evangelista

San Juan Culhuacán

Alcaldía de Iztapalapa, Ciudad de México

Toponimia

La palabra náhuatl Culhuacán significa, “cerro encorvado, antiguo y venerable”, y también se traduce como “lugar de culhuas” o ‘lugar de los ancestros’, que es, al parecer, la mejor traducción del nombre náhuatl.

Historia

– Época prehispánica

Culhuacán desde su fundación en el 600 d.C. fue un centro con gran influencia en la cuenca lacustre del Valle de México. Entre 800 y 900 d.C. se convierte en una entidad gobernada por una dinastía de filiación tolteca-chichimeca que domina una gran parte del sur de la cuenca del Valle de México.

Entre 900 y 1000 d.C., Culhuacán, junto con Tula y Otumba, conforma el núcleo de lo que más tarde será el Imperio Tolteca.  A su declive aquí se recibe a los últimos miembros de las dinastías de raíces toltecas. Entre 1400 y 1500 d.C. Culhuacán quedó definitivamente bajo el dominio de México – Tenochtitlán.

– La evangelización y el conjunto conventual

Al finalizar la conquista, los franciscanos empiezan la evangelización en el Valle de México. En un inicio son ellos quienes se hacen presentes en la zona el cerro de La Estrella, Iztapalapa y Culhuacán. Luego ceden esos sitios a los frailes de la Orden de San Agustín (OSA).

El conjunto que ahora vemos es una fundación de los agustinos de la Provincia del Dulce Nombre de Jesús. Existen registros de fray Gerónimo Román que aseguran el conjunto conventual existía antes de 1569. Algunos especialistas ubican su existencia, para 1562. En versión de Fortino Vera aquí funcionó un “seminario de lenguas indígenas”, para los misioneros agustinos.

De 1756 es la secularización del conjunto conventual, los agustinos deben dejar el sitio y se establece una parroquia a cargo de un sacerdote diocesano. El convento fue casa cural y escuela. En la Revolución Mexicana cuartel zapatista. Cuando G. Kubler lo visita estaba en ruinas, dice que por su estilo puede ser obra de 1570. Identifica un proceso de reconstrucción en el mismo siglo XVI.

En su construcción se utilizaron piedras de estructuras prehispánicas en seguimiento a una instrucción de 1528 que da el virrey Antonio de Mendoza, que recomendaba utilizar estos materiales en la edificación de los templos católicos.

Entre 1880 a 1897 se construye, al lado del conjunto conventual, una iglesia, para suplir la que estaba en ruinas. En 1944, el conjunto fue declarado Monumento Histórico por el INAH. En 1984 se inaugura el Centro Comunitario Culhuacán.

Descripción:

– Atrio

Frente a las ruinas de la iglesia original existe un espacio que fue parte del atrio.

– Iglesia

Exterior

La fachada de piedra de basalto volcánico y al centro de esta se encuentra la portada que tiene dos cuerpos. En el primero un arco de medio punto y en el segundo, que es la ventana del coro, otro arco de medio punto.

Interior

La planta es basilical con tres naves. Solo existen los desplantes de las columnas que sostenían el techo. Al fondo la pared de la fachada.

Interior de la iglesia que se construye entre 1880 a 1897 a un lado del conjunto conventual del siglo XVI.

– Convento

El patio del claustro es un cuadrado y tiene dos niveles. En el claustro bajo, por cada uno de sus lados, hay cinco arcos de medio punto rebajados que se sostienen en columnas de piedra basáltica volcánica de capiteles y fuertes toscanos.

En el segundo nivel hay cuatro arcos de medio punto en cada lado, que son de piedra y más altos que los del primer nivel. Entre cada una de ellas una pared cubierta con mampostería.

El patio está empedrado y dividido en cinco bloques con plantas y árboles. En el más pequeño una pieza prehispánica.

– Murales

Los murales son del siglo XVI-XVIII y se encuentran en los pasillos del claustro bajo y alto. Se pueden considerar dentro del estilo renacentista.

En el vestíbulo destaca la representación de san Agustín. En los pasillos hay imágenes de diversos santos, y algunos pasajes de la Pasión de Cristo. En la parte alta se ubican dos de los murales más importantes: La adoración de los Reyes Magos, mural de grandes dimensiones, los trazos son preciosos y notables las expresiones de los rostros de los personajes. Y también La entrada de Jesús en Jerusalén.

Comentario 

El conjunto conventual de san Juan Evangelista es una fundación que ocurre entre 1562 y 1569. La iglesia se derrumbó y ahora solo existen vestigios. El convento es el original del siglo XVI y tiene un patio y unas arcadas, en el primer y segundo claustro, muy bellas.  El material es piedra basáltica volcánica, que se utilizó en la construcción de conventos de esta zona del Valle de México.

Los murales, que los hay muchos, son de una gran calidad y belleza y algunos están en muy buen estado de conservación. En el claustro bajo es notable el dedicado a san Agustín y en el alto La adoración de los Reyes Magos y La entrada de Jesús en Jerusalén. Desde 1984 parte del convento alberga el Museo Centro Comunitario Culhuacán, que exhibe objetos prehispánicos y coloniales.

La visita a las ruinas de la iglesia y al patio y los pasillos del convento, con los extraordinarios murales, ofrece la oportunidad de estar en el siglo XVI en medio de una ciudad como es la capital del país. El sitio permite el aislamiento y la concentración, para pensar y disfrutar el espacio. Vale la pena visitar el museo.


– Visitas

1973; 1985; 1994; 2000; 2022 (noviembre)

– Fuentes consultadas

    • Notas de la visita

    • Kubler, George, Arquitectura Mexicana del Siglo XVI, FCE, México, 1983.

    • Artigas, Juan B. y Martha Fernández, Arquitectura Religiosa de la Ciudad de México Siglos XVI al XX, Secretaría de Cultura del Distrito Federal, México, 2004.

    • E. Venegas, Juan y Ana Graciela Bedolla, Exconvento de Culhuacán, Ciudad de México, Conaculta-INAH, 2000.

Twitter: @RubenAguilar

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