India va a las urnas

Este 19 de abril iniciaron las elecciones en India en un largo proceso que constará de siete etapas y cuyos resultados serán dados a conocer el 4 de junio. Narendra Modi, actual Primer Ministro del Bharatiya Janata Party o Partido Popular, aspira a un tercer mandato en la que alguna vez fue considerada la democracia más grande del mundo, pero que actualmente es percibida con tendencias autoritarias muchas de ellas estimuladas por el propio Modi invocando al nacionalismo indio.

En el padrón del país más poblado del mundo -estimada actualmente en 1 428627 663 habitantes- hay 968 millones de electores registrados, de los que 18 millones acudirán a las urnas por primera vez. Las elecciones arrancan con la concurrencia a las urnas para elegir a los miembros de la Cámara Baja del Parlamento, el Lok Sabha o Casa del Pueblo, el 19 de abril. El Lok Sabha se integra por hasta 550 parlamentarios. El Rajya Sabha o Consejo de los Estados cuenta con 250 escaños. Mientras que los parlamentarios del Lok Sabha son electos de manera directa por la población -lo pueden hacer las personas mayores de 18 años independientemente de su sexo, casta, raza o religión-, los integrantes del Rajya Sabha son votados de manera indirecta por miembros de las legislaturas de los estados del país.

En India existe un sistema político bipartidista encabezado por el ya citado Partido Popular Indio, nacido en 1980 y el Congreso Nacional Indio, creado en 1885 y que gobernó al país desde su independencia hasta 2014, cuando el Bharatiya Janata Party llegó al poder de la mano de su líder Narendra Modi. En términos generales el Partido Popular tiene una orientación conservadora, neoliberal, de extrema derecha, nacionalista y el predominio de la hindutva -ideología que justifica culturalmente la supremacía del nacionalismo hindú y que se propone establecer su hegemonía en el país. En contraste, el Congreso Nacional Indio tiene una orientación de centro-izquierda o bien cercana a la socialdemocracia. Postula la equidad en la sociedad, el derecho a la salud, a la educación, a las libertades civiles, y un fuerte estado del bienestar, además de la laicidad. La lideresa del Congreso Nacional Indio es Sonia Gandhi, viuda de Rajiv Gandhi, quien lo presidiera. Sonia Gandhi ha encabezado al Congreso Nacional Indio de 1998 a 2017 y de 2019 a la fecha. Es la persona que más tiempo ha dirigido al partido. Su hijo, Rahul Gandhi, es el candidato del partido para desafiar a Modi.

La Comisión Electoral de India es el órgano responsable de llevar a cabo los comicios en el país. Actualmente la comisión sólo tiene un miembro -debería tener tres- debido a la renuncia de uno de sus integrantes, el comisario Arun Goel el pasado 9 de marzo. Dado que había una vacante previa, hoy solamente está a cargo Rajiv Kumar, lo que ha generado críticas en especial del lado del Congreso Nacional Indio por considerar que esta situación puede repercutir en el desarrollo y el resultado de los comicios. El proceso para elegir a los integrantes de la Comisión Electoral India es complejo: primero hay que nominar a cinco candidatos, luego el Primer Ministro y el líder de la oposición tomarían la decisión final.

El Primer Ministro de India es electo para un mandato de cinco años y anteriormente se podía reelegir por otro período de la misma duración. Modi, sin embargo, ha inducido cambios para contender por una tercera ocasión.

Algunos datos sobre India

India tiene una población de 1 428 627 663 habitantes, la mayor del mundo, habiendo superado a la República Popular China (RP China) en 2023. Con un producto interno bruto (PIB) de 14. 594 billones (trillions) de dólares, es la 3ª economía a nivel mundial si bien posee un ingreso per cápita de 10 123 -medido en términos del poder adquisitivo. India ocupa la 132ª posición en los índices de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con un desarrollo humano medio. Figura en el 68° lugar -en un listado de 141 países- en el índice de competitividad global del Foro Económico Mundial correspondiente a 2019.  En el índice de libertad económica de la Fundación Heritage, India se encuentra en la 126ª posición.  En el índice de percepción de corrupción de Transparency International, India se ubicó en el 93° lugar entre 180 países en 2024.  En el índice de paz global de 2023, India está en el 126° lugar en un listado de 163 países.

La extensión territorial de India, no obstante su cuantiosa demografía, es de 3 287 263 kilómetros cuadrados. Así, su densidad demográfica es de 469 personas por kilómetro cuadrado. Localizada en el sur de Asia, India tiene fronteras terrestres con ocho países, a saber: Pakistán, Bangladesh, Nepal, Bután, RP China, Myanmar, Sri Lanka y Afganistán -en la medida en que mantiene un diferendo soberano con Pakistán en torno a Kashemira, territorio fronterizo con el afgano, éste es, entonces, fronterizo con India. De los países referidos, las tres fronteras más extensas que posee India se tienen con Bangladesh – 4 097 kilómetros-, Pakistán -3 323 kilómetros- y la RP China -3 380 kilómetros. Limita al sur con el Océano Índico. Sus costas se extienden a lo largo de 7 517 kilómetros que se ubican mayoritariamente a la India peninsular (con 5 423 kilómetros), en tanto el resto corresponde a Andamán y Nicobar y Laquedivas. Los principales ríos que posee el país se originan en los Himalayas. Los ríos Ganges y Brahmaputra desembocan en la Bahía de Bengala.

Históricamente India ha tenido una fuerte ascendencia en el sur de Asia respecto a sus vecinos, con quienes ha mantenido diversos conflictos, destacando, ciertamente, las guerras indo-pakistaníes, las que constituyen un serio motivo de preocupación para la región y el mundo, debido a la posesión, por parte de los dos países, de armas nucleares -en el caso de India, desde 1974 y en el de Pakistán, desde 1998. Con la RP China, India ha tenido crisis relacionadas con la delimitación de la frontera común y el asilo al Dalai Lama en el distrito de Kranga, en Himachal Pradesh, en el norte indio a partir de 1959. En 1962 estalló una guerra entre Nueva Delhi y Beijing, donde el segundo obtuvo la victoria, humillando así a India que, presumiblemente buscó la posesión del secreto atómico, no sólo ante las tensiones con Pakistán, sino también para tener un arma disuasoria respecto a la RP China, quien, por su parte, desarrolló su primera bomba atómica en 1964.

Situación demográfica y epidemiológica

La población de India es mayoritariamente rural. Dos de cada tres personas habitan en zonas rurales, como se puede apreciar en el gráfico anexo. Así, en 1960, cuando el país contaba con 450 millones de habitantes, sólo el 18 por ciento de la población habitaba en zonas urbanas. 62 años después, en 2022, la proporción se ha duplicado, con 36 por ciento.

Con sus 1 428 627 663 habitantes millones de habitantes es uno de los pocos países del mundo donde la población masculina supera a la femenina. Si bien es cierto que en todo el mundo nacen más hombres que mujeres, la tasa de supervivencia de las mujeres supera a la de los hombres. Sin embargo, hay algunos países donde en términos de sobre vida la proporción de hombres supera a las mujeres e India es donde más ocurre a escala global.  El 51. 56 por ciento de la población es masculina, frente al 48. 44 por ciento correspondiente a mujeres. Hay varias razones que explican esta situación. En India, por usos y costumbres, se privilegia a los hijos varones sobre las mujeres.

Fuente: Banco Mundial.

Cuando una mujer contrae matrimonio debe abandonar el hogar y ello es un golpe para las familias, por la pérdida de un salario y además porque las leyes privilegian la dote. En este sentido, socialmente el nacimiento de mujeres no es deseado. Por lo mismo, prevalecen los abortos selectivos, amén de que se ofrecen mejores cuidados médicos y nutricionales a los hijos respecto a la hijas. Existe una ley de técnicas y diagnósticos prenatales que penaliza los exámenes del feto para determinar si es femenino o masculino. Sin embargo, esas pruebas permiten saber a las familias el sexo del feto, lo que precipita los abortos si es que se identifica que el bebé tiene sexo femenino. En India el aborto no es ilegal, como tampoco los exámenes para conocer el sexo del feto. De hecho, en 1994 lo que sí se declaró ilegal fue la elección del sexo del feto. Aun así, la proporción de hombres por cada 1 000 mujeres es de 1 108. En las familias, si el primer bebé es del sexo masculino, se deja de tener más hijos. Por el contrario, si nacen mujeres, continúan los embarazos en la búsqueda del “varoncito.” Un hecho a destacar, a propósito de la población asentada en áreas rurales, es que, ciertamente se prefiere los hombres sobre las mujeres. Pero en las zonas urbanas, incluso en donde el ingreso y la calidad de vida son mayores, se acentúa aún más esta tendencia.

India: pirámide demográfica en 2021

Fuente: Fondo de Naciones Unidas en materia de Población.

El crecimiento demográfico se ha desacelerado en décadas recientes, gracias a la urbanización, la educación -especialmente de las mujeres-, y la lucha contra la pobreza. Pese a ello, la tasa de fertilidad en el país es de 2 hijos por mujer. Los demógrafos anticipan que India llegará al pico poblacional en 2060, momento en que contará con 1 650 millones de personas. Será entonces cuando comenzará el declive, con una población envejecida y pocos nacimientos, amén de enormes retos económicos, sociales y de salud para todos los habitantes. Hoy por hoy uno de cada seis habitantes del planeta es oriundo de India.

India es un mosaico cultural y étnico. Hay unos dos mil grupos étnicos, si bien los principales son indo-arios -asameses, bengalíes, kolis, punyabíes, etcétera- que equivalen al 72 por ciento de la población; dravídicos -tamiles, télugus, malayalis, kannadigas, etcétera-, quienes son el 25 por ciento de la población; y los mongoloides con el restante 3 por ciento. Todas las religiones importantes del mundo están representadas en el país, si bien domina el hinduismo en un 79. 8 por ciento; el islam con 14. 2 por ciento; el cristianismo con 2. 3 por ciento; y los sijs con 1. 7 por ciento.

La alfabetización no alcanza a cubrir a la totalidad de la población donde además se observa una amplia desproporción entre el acceso a la educación para hombres y mujeres. 74. 37 por ciento de los indios sabe leer y escribir, pero la cifra es de 82. 37 por ciento para los hombres y 65. 79 por ciento para las mujeres.  Las personas de 65 o más años están alfabetizadas en un 45. 38 por ciento, pero la diferencia entre hombres y mujeres es del 61. 67 por ciento para ellos contra el 30. 29 por ciento para ellas respectivamente. En el grupo de edades de 15 o más años, la alfabetización alcanza al 74. 37 por ciento de la población, pero esto cubre al 82. 37 por ciento de los hombres frente al 65. 79 de las mujeres. El grupo de edad donde se ha logrado cerrar la brecha es el comprendido entre los 15 y los 24 años, donde se tiene al 91. 66 por ciento de la población alfabetizada, con un 92. 99 por ciento de los hombres y un 90. 17 por ciento de las mujeres.

El gráfico que muestra la pirámide demográfica revela que ésta ya no es tan ancha, siendo los grupos de edad de 10 a 14 años y de 15 a 19 años, los más amplios, lo que muestra, eso sí, la existencia de una población joven. La esperanza de vida ha crecido de manera sostenida. Entre 1960 y 2021, se sumaron 22 años a la esperanza de vida de la población en el país asiático, si bien, respecto a la media mundial de 71. 33 años, India está por debajo del promedio. La esperanza de vida en India es de 67 años y en el gráfico anexo se puede apreciar que ello está directamente relacionado con los efectos de la pandemia del SARS-CoV2, donde, según la Organización Mundial de la Salud, 4. 7 millones de habitantes murieron por la enfermedad.

Fuente: Banco Mundial.

El daño autoinfligido es una de las principales causas de defunción en India, pero la problemática existente en especial en las mujeres, es severa. En el mundo, de todas las mujeres que se quitan la vida, 36. 6 por ciento se encuentran en India. En contraste, la cifra para los hombres de ese país es del 24 por ciento respecto al total mundial. Si bien las tasas de suicidio han declinado en el país, siguen siendo sorprendentemente altas y desproporcionadas en las mujeres. Cabe destacar que el 71. 2 por ciento de las mujeres que se quitan la vida en India se encuentran en un rango de edad de 15 y 39 años. Una buena parte de ellas están casadas, y la quinta parte contraen nupcias antes de cumplir 15 años. En este sentido, los matrimonios arreglados y a edad temprana contribuyen a la problemática, al igual que la maternidad en plena niñez, adolescencia o juventud, el bajo estatus social, la violencia doméstica y la dependencia económica. Muchas de las mujeres que enfrentan problemas como los descritos, no tienen acceso a servicios de salud mental. Una de las maneras en que las mujeres se quitan la vida es mediante el consumo de pesticidas.

Fuente: Banco Mundial.

Los problemas de salud en India también están estrechamente vinculados con el estrés hídrico que enfrenta el país. El acceso a agua, que es un derecho humano, no está garantizado en el país asiático. El agua disponible presenta altos niveles de contaminación, sea por arsénicos, fluoruros, metales pesados y el problema más serio es que la población depende de esta fuente para el suministro del vital líquido en sus hogares en un 80 por ciento. Ello obliga a muchas personas a destinar una parte sustancial de su salario para adquirir agua embotellada, pero como es costosa, muchos optan por beber agua contaminada. Por ello entre las principales causas de defunción en el país figuran enfermedades relacionadas con la ingesta de agua contaminada, como las diarreicas y las digestivas. El agua es racionada en diversas localidades y las filas con bidones son comunes en espera de pipas que remiten las autoridades. Se calcula que 600 millones de personas enfrentan escasez severa de agua en el país.

Fuente: Agencia Internacional de Energía.

Si bien actualmente dos de cada tres personas en India viven en zonas rurales, esa situación cambiará con el tiempo, de manera que se calcula que hacia 2050, el 60 por ciento de la población del país residirá en zonas urbanas. La presión para servicios básicos, como el agua, será extrema. El estrés hídrico que aqueja al país se explica por diversas causas. Para empezar, el crecimiento de la población demanda alimentos, lo que ejerce una enorme presión en la agricultura y en el uso del agua para riego. También las necesidades energéticas son crecientes. El uso de agua para la operación de hidroeléctricas que, a su vez, proveen de electricidad a las ciudades, desvía de las zonas rurales los recursos hídricos requeridos para la agricultura. El sector industrial, por su parte, requiere agua en cantidades crecientes. Por si fuera poco, existe una opresión religiosa y de castas que opera en contra de los estratos sociales más desfavorecidos, a quienes de manera sistemática se niega el acceso al vital líquido.

Súmese a lo anterior que, si bien el sur de Asia es una de las regiones que más precipitaciones recibe en la época de lluvias a causa de los monzones, la creación de diques y presas para almacenar el agua y poderla usar el resto del año ha traído aparejados problemas de personas desplazadas, disputas por el acceso a los recursos hídricos y, ciertamente, un debate sobre la privatización del vital líquido, al igual que diversos conflictos transfronterizos.

A pesar de que India es una potencia nuclear, la electricidad que se genera por energía nuclear es mínima respecto a otras fuentes. Es de destacar el empleo del carbón como la fuente que produce el 52 por ciento de la electricidad del país, lo cual genera una enorme contaminación. Ello explicaría, al menos, en parte, que las enfermedades de las vías respiratorias sean una de las principales causas de defunción en India. Asimismo, India ocupa el tercer lugar a escala planetaria -detrás de la RP China y EEUU- por su contribución al calentamiento global ante las emisiones contaminantes responsables de efecto de invernadero que produce.

¿Hacia un tercer mandato de Narendra Modi?

Narendra Modi llegó al poder en 2014. Oriundo de Vadnagar al noreste de Gujarat, desde muy joven militó en las filas del movimiento nacionalista de derecha Rasthriya Swayammsevak Sangh (RSS). Gracias a esta militancia tuvo varias responsabilidades en el RSS hasta que en 2001 se convirtió en Ministro en Jefe de Gujarat y poco después se incorporó a la Asamblea Legislativa. Las políticas por él emprendidas para alentar el crecimiento económico fueron bien recibidas, si bien se le criticó por no mejorar la salud y la educación y por no abatir los índices de pobreza de la población en esa localidad.

La experiencia en Gujarat le abrió las puertas para convertirse en líder del Partido Popular al cual lideró en las elecciones generales de 2014, alzándose con la victoria. Modi impulsó la inversión extranjera, pero redujo las partidas para el bienestar social. Una de sus políticas más comentadas es la de sanidad para prohibir que la población defecara en cualquier lugar y se crearon aldeas destinadas a este fin. Modi eliminó la monetización de alta denominación e introdujo un impuesto para bienes y servicios, además de que redujo las leyes de protección ambiental y de derechos laborales.

Fuente: Banco Mundial.

En materia de ciencia y tecnología, India se ha transformado en una potencia espacial bajo la administración de Modi. Su programa espacial es uno de los más robustos del mundo y ha tenido logros que superan a los de las potencias espaciales de larga data como Estados Unidos y Rusia. La Organización de Investigación Espacial de India (ISRO) no sólo ha logrado que el país alunice exitosamente con la misión Chandrayaan 3, sino que además puso en órbita una estación para el monitoreo de la atmósfera solar, Aditya-L1.- Destaca igualmente el desarrollo de misiles hipersónicos, estos con aplicaciones bélicas, que ya han sido probados para la destrucción de un satélite propio en la órbita baja de la Tierra.

Con Modi, que si bien aplica políticas neoliberales pero desde un capitalismo de Estado, el país se ha transformado en la farmacia del mundo, siendo un líder en la producción de medicamentos genéricos, lo que ha permitido dar acceso a biológicos a países de ingresos medios y bajos. India gradúa cada año millones de ingenieros en tecnologías de la información y la comunicación, mismos que al ser angloparlantes tienen garantizada su inserción en uno de los sectores de más rápido crecimiento en la economía mundial.

En 2019 fue reelecto para un segundo mandato, mismo que se caracterizó por numerosas represiones y matanzas dirigidas contra trabajadores agrícolas, sindicatos, comunidades islámicas y se ha exacerbado el impulso del nacionalismo indio en detrimento de otras minorías. El Estado laico que alguna vez tuvo India, en especial cuando gobernó el hoy débil Partido del Congreso, llegó a su fin con Modi, quien privilegia el hinduismo y ha impulsado una persecución de lo islámico y de los musulmanes, lo mismo destruyendo monumentos o incluso cambiando los nombres de localidades que tenían denominaciones musulmanas.

Durante sus dos primeros mandatos el producto interno bruto (PIB) del país se ha distinguido por altas tasas de crecimiento, con excepción del año 2020, en que la pandemia redujo el PIB nacional en – 5. 8 por ciento. Se considera que, bajo el régimen de Modi, se han producido dramáticos retrocesos en la institucionalidad democrática, el respeto de los derechos humanos y la corrupción ha crecido. En general, la calidad de vida de la población más marginada se encuentra estancada y en muchos casos con graves retrocesos. Pese a ello, Narendra Modi goza de altos índices de aprobación, teniendo el 77 por ciento de las preferencias, por encima del presidente de México y apenas en segundo lugar detrás de Vladímir Putin.

FILE PHOTO: Russia’s President Vladimir Putin shakes hands with India’s Prime Minister Narendra Modi ahead of their meeting at Hyderabad House in New Delhi, India, December 6, 2021. REUTERS/Adnan Abidi

Modi es un líder que gobierna dividiendo (India no es el único país donde éstos ocurre y los ejemplos cada vez son numerosos). Como se ha podido observar en la presente reflexión, el énfasis está puesto en convertir al país en una potencia mundial que ha mostrado una gran capacidad de interlocución lo mismo con Estados Unidos, que con Rusia y la RP China. Esta apuesta de tener las puertas abiertas en tantos frentes ha redituado a la política exterior del país, si bien los contenciosos con Pakistán y Beijing, además de la posesión de armas nucleares siguen siendo motivo de preocupación.

El terrorismo ha sido una constante en el país y ha cobrado las vidas de dos primeros ministros (Indira Gandhi y su hijo Rajiv). La actividad terrorista es posible que se exacerbe como resultado del impulso de Modi al nacionalismo indio y a la exclusión y el rechazo de los musulmanes. Modi, de 73 años, se encuentra en el umbral de un tercer mandato que busca ser contenido por el Partido del Congreso Nacional Indio cuyo candidato Rahul Gandhi, además de los gobernadores de Bengala Occidental y Tamil Nadur pretenden evitar que en esos territorios prospere el actual primer ministro. Es de destacar que la oposición se encuentra fragmentada y que no cuenta con alguien que rivalice con la popularidad de Modi. Se estima que el Partido Popular podría obtener 400 escaños -de 543 posibles- en la Lok Sabha, con lo que Modi sólo aseguraría un tercer mandato sino que podría modificar la Constitución para afianzar su poder.

Así las cosas en la democracia más grande del mundo donde el culto a la personalidad, el rechazo a la otredad y el exacerbamiento del nacionalismo hindú para fines instrumentales particulares parecen funcionarle a Narendra Modi. Empero la exclusión, la confrontación con los musulmanes y otras minorías, el desempleo entre los jóvenes y el malestar de los agricultores, serán desafíos que, si no son atendidos anticipan un tercer mandato ríspido y difícil para Modi.

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