Usuarios que experimentan retrasos en la señal de internet, al ver contenidos de streaming, sufren el mismo estrés que quien ve una película de terror o resuelve un problema matemático.
Si al presionar “play”, el contenido tarda algunos segundos en aparecer en la pantalla de la computadora, smartphone o televisión inteligente, es probable que el ritmo cardíaco del usuario se eleve 38% y que su nivel de estrés suba considerablemente, así lo registró el laboratorio de estudio de Ericsson en su reporte de movilidad 2016.
El estudio realizado por la tecnológica, en combinación con una firma de neuromarketing, analizó las reacciones de tres grupos de personas al experimentar diferentes niveles de lentitud en el servicio de Internet, al intentar ver videos vía streaming o cargar sitios web.
Tras medir la actividad cerebral, movimiento ocular y pulso de los participantes, el resultado, arrojó que los usuarios que obtuvieron un servicio inmediato mantuvieron su nivel de estrés en 13 puntos mientras que los que esperaron dos segundos, incrementaron su nivel a 16 puntos, mientras que tras esperar seis segundos, el nivel de estrés subió a 19 puntos.

